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Presidiendo la comitiva, el alcalde de la ciudad, Teodoro Sosa Monzón y los concejales que disfrazados para esta ocasión acompañaron a todos los grupos de amigos, familias enteras con disfraces en su mayoría de viudas alegres, pero también bajo la temática africana de esta edición, que quisieron aprovechar y no perderse este broche final al Carnaval de Gáldar.

Llegados a la Plaza de Santiago los carnavaleros acompañaron al alcalde en ese momento de decir adiós al Carnaval y quemar la sardina en el frontis del Casino de Gáldar. Pero aún quedaba ganas de carnaval por unas horas la fiesta continuó en la Plaza con el último mogollón, el de la sardina que despide pero al mismo tiempo permite comenzar a pensar en Carnaval del próximo año.