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El alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Augusto Hidalgo, junto a otras autoridades, ha descubierto la placa que la familia Cambreleng ha instalado en honor a Antonio López Botas, que fue alcalde de la capital grancanaria durante 12 años en el periodo comprendido entre 1853 y 1882. La placa ha sido colocada en la casa en la que vivió López Botas, en la carretera de Bandama, donde hace 150 años se reunieron varios generales, entre ellos el general Serrano, para preparar su participación en la conocida como ‘La Gloriosa‘, la revolución que puso fin al reinado de Isabel II.

Junto a Hidalgo, participaron en este homenaje destacados miembros de la familia Cambreleng, descendientes de López Botas, la presidenta del Parlamento de Canarias, Carolina Darias, y el alcalde de Santa Brígida, José Armengol.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1818, este abogado y doctor en Derecho fue uno de los letrados más prestigiosos de su tiempo. También creó la revista del Foro Canario y es conocido, entre otras actuaciones como alcalde, por ser el impulsor del desaparecido Puente de Palo, también conocido como Puente de López Botas, en el Barranco Guiniguada, además de llevar adelante importantes reformas para modernizar la ciudad.

“Fue uno de los alcaldes más ilustres que ha tenido nuestra ciudad y, sin duda, el alcalde por antonomasia del siglo XIX de Las Palmas de Gran Canaria”, recordó Hidalgo, que mencionó también que fue abuelo de José Mesa y López, alcalde de la ciudad en la primera parte del siglo XX.

Augusto Hidalgo destacó las aportaciones que López Botas realizó para mejorar la ciudad desde el punto de vista urbanístico y su lucha incansable también por conseguir mejoras para los ciudadanos en servicios básicos, desde el suministro de agua hasta la mejora de la sanidad, pasando por su lucha para conseguir mantener la Audiencia Provincial en Las Palmas de Gran Canaria.

“Debemos recordar a las personas que pusieron todo su interés, y en este caso también sus recursos personales, para sacar adelante a nuestra ciudad”, apuntó el alcalde, que agradeció también este homenaje impulsado por la familia Cambreleng para recordar, siglo y medio después, su papel en los acontecimientos que llevaron al conocido como Sexenio Democrático, uno de los periodos destacados de la historia contemporánea de España.

López Botas falleció en La Habana en 1888, aunque sus restos pudieron ser trasladados, 20 años después, a su ciudad natal.