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Andalucía aconseja a residencias universitarias a elaborar planes frente al Covid

La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Consejería de Salud y Familias ha elaborado una estrategia con recomendaciones de medidas de prevención, protección y vigilancia frente al Covid-19 en colegios mayores y residencias universitarias de Andalucía para el curso 2020-21.

El Consejo de Gobierno andaluz ha tomado conocimiento este martes de dicha estrategia, según ha informado la Junta, que ha defendido que, dada la importancia de este tipo de establecimientos donde estudiantes universitarios comparten espacios y residen, resulta oportuno desarrollar esta estrategia que permite dar continuidad a la guía ya publicada para el ámbito universitario.

En esta estrategia se recogen medidas a desarrollar por los responsables de los centros residenciales universitarios fundamentadas en la prevención personal, la limitación de contactos, el refuerzo de la limpieza y desinfección de espacios y la adecuada gestión de los posibles casos.

Según la Junta, la aplicación de estos cuatro principios básicos debería ser complementada con medidas transversales –desde la información y la formación–, como la reorganización de espacios y tiempos en los propios centros, así como la adecuada coordinación entre todos los grupos de interés de la comunidad universitaria colegial y residencial, “sin olvidar la necesaria educación y promoción de la salud”.

En primer lugar, en cada centro se recomienda habilitar un equipo de Covid-19, que debe elaborar “un plan de actuación específico del centro”. Este equipo estaría formado por la persona que ostente la responsabilidad en la organización y gestión del establecimiento, un técnico del servicio de prevención de riesgos laborales y representantes de los grupos de interés que se estimen oportunos, como podrían ser estudiantes y empleados.

El responsable de este equipo estaría en “permanente colaboración” con la Comisión Universitaria Covid-19 para llevar a cabo una “adecuada y rápida” transmisión de información.

Este plan de actuación velaría por el cumplimiento de las medidas de prevención del personal, como el uso de mascarilla y el mantenimiento de la higiene. Se sugieren también medidas de limitación de los contactos en las actividades del centro.

Para ello, se procedería a identificar a los diferentes grupos relacionados con los centros docentes a los que acuden y, dentro de ellos, los distintos niveles formativos. Se propone organizar actividades en zonas comunes en función de estos grupos y, salvo excepciones justificadas, no se debería permitir la entrada de personas ajenas al colegio mayor o residencia universitaria.

HABITACIONES DE MÁXIMO DOS PERSONAS

En el caso de las habitaciones, estarían ocupadas por un máximo de dos personas y su aforo máximo sería de cuatro. Cuando el alojamiento se proporciona en forma de apartamentos con cocina y baño compartidos, sus usuarios serían considerados convivientes.

En las zonas comunes, el aforo recomendado será del 50% de su ocupación máxima y se propone fomentar el uso preferente de escaleras, así como de los espacios al aire libre. Asimismo, se procedería a la valoración por parte del equipo Covid-19 de la realización o no de actividades grupales, evitándose aquellas que no fuesen imprescindibles, priorizando, en su caso, el uso de espacios al aire libre o no cerrados.

En los comedores se recomienda no superar el 75% del aforo, con un máximo de 100 personas en comedores cerrados y 150 al aire libre. Se recomienda que las mesas sean ocupadas por personas pertenecientes al mismo grupo.

En cuanto al servicio de comidas, se priorizarían distintas modalidades, recomendándose la entrega en bandejas cerradas o, en su caso, estableciendo medidas preventivas para líneas de servicio asistido. Si el servicio es de buffet, se propone aplicar las mismas pautas establecidas que en hoteles.

GESTIÓN DE CASOS

Cuando un residente del centro inicie síntomas compatibles con Covid-19, se debería trasladar de forma voluntaria a su habitación donde permanecerá aislado hasta su valoración. Una vez confirmado, se mantendría en aislamiento hasta transcurridos tres días desde la resolución de la fiebre y del cuadro clínico, con un mínimo de diez días desde el inicio de los síntomas.

Las autoridades de salud pública podrían valorar “de forma excepcional” el retorno a su lugar de residencia para la finalización del aislamiento “siempre que el desplazamiento se realice en un medio de transporte privado y se autorice por la autoridad sanitaria de destino”.

En el momento que se detecte un caso confirmado, se solicita iniciar las actividades de identificación de contactos estrechos, que deberían guardar cuarentena en su habitación durante diez días desde el último de contacto.

Finalmente, en aquellas situaciones que fuera necesario, por el número de casos, estos centros “deberían tener prevista la posibilidad de sectorización del centro”.

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