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El mayor arrecife coralino del mundo es la Gran Barrera de Coral, que se extiende a lo largo de unos 2.300 kilómetros al noreste de Australia, y ha 'resucitado' de cinco episodios mortales en los últimos 30.000 años, en gran medida causados por alteraciones en el nivel del mar y cambios ambientales asociados.

Así lo asegura un equipo internacional de 17 investigadores de Australia, España, Estados Unidos, Francia y Japón en un estudio publicado en la revista 'Nature Geoscience'. Entre los autores firmantes figura Juan Carlos Braga, del Departamento de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada.

Durante milenios, el arrecife más grande del mundo se ha adaptado a los cambios repentinos en el medio ambiente al migrar a través del fondo del mar a medida que los océanos subían y bajaban. El nuevo estudio es el primero en reconstruir la evolución de la Gran Barrera de Coral en los últimos 30 milenios en respuesta a un cambio ambiental importante y abrupto.

El estudio es fruto de un trabajo internacional de 10 años y demuestra que el arrecife es más resistente a cambios ambientales importantes como el aumento del nivel del mar y las temperaturas marinas de lo que se pensaba, pero también muestra una alta sensibilidad a la entrada de sedimentos y la mala calidad del agua.

Jody Webster, profesor asociado de la Facultad de Geociencias de la Universidad de Sidney (Australia) y autor principal del estudio, apunta que sigue siendo una pregunta abierta si la capacidad de resistencia de la Gran Barrera de Coral será suficiente para sobrevivir al actual declive mundial de los arrecifes coralinos.

“Nuestro estudio muestra que el arrecife ha sido capaz de recuperarse de los eventos mortales del pasado durante la última glaciación y deglaciación. Sin embargo, descubrimos que también es muy sensible al aumento de la entrada de sedimentos, lo que es preocupante dadas las prácticas actuales de uso de la tierra”, apunta.

¿CUÁNDO OCURRIERON?

Los investigadores utilizaron datos de información geomórfica, sedimentológica, biológica y de núcleos de arrecifes fósiles en 16 sitios localizados en Cairns y Mackay. El estudio extiende el periodo analizado más allá del Último Máximo Glacial, que ocurrió hace unos 20.000 años, cuando los niveles del mar eran 118 metros inferiores a los actuales.

Indican que la Gran Barrera de Coral tuvo dos episodios de muerte generalizados hace unos 30.000 años y unos 22.000 años, debido a la exposición del arrecife al aire debido a los bajos niveles del mar. Entonces, los sistemas coralinos descendieron para mantener el ritmo de la caída del nivel del agua.

Durante el periodo de deglaciación posterior al Último Máximo Glacial se produjeron otros dos episodios mortales en los arrecifes de la Gran Barrera de Coral, hace 17.000 y 13.000 años, debido al rápido aumento del nivel del mar.

El análisis de las muestras de núcleos y los datos sobre el flujo de sedimentos muestran que estos eventos mortales de arrecifes debido a la subida del nivel del mar probablemente estuvieron asociados con altos incrementos en los sedimentos.

El último episodio letal de la Gran Barrera de Coral ocurrió hace unos 10.000 años, antes de que el arrecife morderno surgiera hace 9.000 años, y no se asoció con ningún aumento abrupto del nivel del mar, sino con un incremento masivo de sedimentos y una reducción de la calidad del agua.

Los autores indican que la Gran Barrera de Coral ha sido capaz de restablecerse a lo largo del tiempo debido a la continuidad de los hábitats de arrecifes con corales y algas coralinas, y la capacidad del arrecife de migrar lateralmente entre 0,2 y 1,5 metros por año.

SUPERVIVENCIA FUTURA,

Sin embargo, Webster subraya que era poco probable que esta tasa fuera suficiente para sobrevivir a las actuales de aumento de la temperatura de la superficie del mar, disminuciones bruscas en la cobertura de coral, decoloración de coral año tras año o disminución de la calidad del agua y aumento del flujo de sedimentos.

“Tengo serias preocupaciones sobre la capacidad del arrecife en su forma actual para sobrevivir al ritmo del cambio causado por las muchas tensiones actuales y las proyectadas en el futuro cercano”, rrecalca.

Webster indica que estudios previos han establecido un aumento de la temperatura de la superficie del mar en el pasado de un par de grados en un período de tiempo de 10.000 años. Sin embargo, las previsiones actuales de cambio en la temperatura de la superficie del mar son de alrededor de 0,7ºC en un siglo.

“Nuestro estudio muestra que además de responder a los cambios en el nivel del mar, el arrecife ha sido particularmente sensible a los flujos de sedimentos en el pasado y eso significa que en el período actual debemos comprender cómo las prácticas de la industria primaria están afectando la entrada de sedimentos y la calidad del agua en el arrecife “, concluye.