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Lejos de pacificarse y de entrar en una vía negociadora la
situación en el barrio de Gracia se enquista por momentos y esta semana podrían
continuar las movilizaciones de los colectivos alternativos.

Mientras los distintos líderes políticos instan a la
prudencia y hacen una llamada a la negociación entre los afectados la asociación
de vecinos de Gracia se encuentra muy molesta con los sucesos de los últimos días
y calificado de insensata la actuación de la p
olicía catalana.

La
Asociación de vecinos de Gracia defiende que el local, que
cumplía con talleres culturales y sociales una misión relevante en Travessera
de Gracia, debería reabrirse.

La entidad ha señalado que los okupas hacían una buena labor
y ha reiterado la petición de encontrar una solución dialogada.

Los vecinos, respaldados por la Federación de
Asociaciones de Vecinos de Barcelona, han explicado que el desalojo del
denominado banco expropiado es una muestra más de la manera en que se ha
resuelto la crisis financiera que generó la burbuja
especulativa.

La
Asociación graciense ha recordado que el local desalojado había
sido un banco rescatado con dinero público y vendido, meses más tarde, a un
precio ridículo. En lugar de formar parte del sector público acabó en las manos
de un empresario privado que iniciará un n
uevo ciclo especulativo.

Los vecinos denuncian que el barrio de Gracia está inmerso
en una persistente presión especulativa que está afectando a las personas de la
tercera edad y a los comercios más antiguos de la zona. Por todo esto,
concluyen, las entidades del barrio tienen e
l derecho de volver a reclamar el
local para fines sociales.

Además, en el mismo comunicado, critican con dureza al
anterior alcalde Xavier Trias que, en lugar de buscar una solución al problema,
pagó a escondid
as un costoso alquiler para evitar disturbios en plena
precampaña electoral.

Los vecinos añaden que el exalcalde convergente retiró las
ayudas que recibían muchas entidades sociales mientras, de forma injustificada
suf
ragaba el coste del local, según el equipo municipal llegó a pagar 65.000
euros, y así se evitaba un conflicto en la calle como el que, desde hace siete
días, están padeciendo los residentes en Gracia.