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La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha pedido a los
responsables de las brigadas móviles de la policía que tengan prudencia en las
cargas después de 3 noches de duros enfrentamientos con los manifestantes que
han acabado con varias perso
nas heridas en ambos colectivos, el policial y el
de los okupas.

Colau ha abogado por minimizar los daños en Gracia y
proteger a los vecinos en un momento en que las autoridades tratan de evitar
que aumente la tensión y la violencia se erija en protagonista por las calles
de Gracia.

De momento, a través de las redes sociales, los colectivos
alternativos han desestimado una nueva manifestación poniendo el énfasis en la
neces
idad de reflexionar sobre lo acontecido en las últimas horas.

La intención del colectivo okupa de Gracia es recuperar el
denominado banco expropiado que se encuentra en la Travesera de Gracia a
escasos metros del m
ercado del barrio.

La finca está constantemente vigilada por un amplio
dispositivo de los Mossos d'Esquadra
.

La alcaldesa de Barcelona ha explicado que en las
conversaciones mantenidas con el titular de interior catalán , Jordi Jané, ha
trasladado su total conf
ianza en la policía y, a la vez, cierta preocupación
por las informaciones que señalan que los agentes de la brigada móvil responden
con cargas contundentes y con balas de foam a las piedras que lanzan los
manifestantes.

Colau ha insinuado que en estas cargas policiales se podría
haber producido algún error y confía en que esto no
vuelva a ocurrir.

Un periodista digital, Jesús Rodríguez, ha denunciado a los
mossos d'esquadra por haberle golpeado con la porra en la pierna y en una mano
cuando, asegura, había dejado claro que estaba trabajando en Gracia. Al
informador uno de los golpes de uno de estos polic
ías le habría roto un hueso
del dedo anular de su mano izquierda cuando estaba haciendo una foto con su teléfono
móvil.

El conseller de interior, Jordi Jané, ha pedido que no haya
ningún gesto de complicidad con los okupas por parte de miembros del equipo
municipal.
Esta es una petición que coincide con la portada de The Guardian en
la que se cita a Ada Colau como la alcaldesa más permisiva de occidente.

Para la
Generalitat no deben politizarse unos hechos que, tras tres
noches de disturbios,
requieren una actuación policial innegociable.