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 La jornada sabatina del Sant Jordi de este año ayudó a que
se incrementaran las ventas de los libros y de las rosas.

El buen tiempo ayudó también a que los ciudadanos se
lanzaran a las calles de Barcelona y, más ampliamente, de todo el territorio,
para adquirir los libros en un
día tan señalado en Catalunya.

El Gremi de Llibreters de Catalunya ha informado de que las
ventas de libros se incrementaron este sábado un 3% en relación a la anterior
edición que, también tuvo un claro color positivo.

Las ventas fueron excepcionales en el centro de la capital
catalana y más moderadas en los barrios de la periferia que no tienen la misma
capacidad com
ercial en los fines de semana que el eje neurálgico de la ciudad.

En Girona  se produjo
un caso excepcional ya que solamente la mañana del Sant Jordi ya fue superior a
todo lo que se vendió en la anterior edición.

El Gremi de Llibreters ha cifrado en 20,96 millones la
facturación de este Sant Jordi con más de un millón y medio de libros vendidos,
una cifra superior a lo aconteció en años
donde la crisis económica era todavía
incipiente.

En cuanto a la lengua en la qe más se venden los libros, el
catalán ha escalado posiciones y, ahora mismo, más de la mitad de los
ejemplares adquiridos fueron en lengua vernácula. Una cifra que supera
ligeramente el 25% en el resto del año.

Por tercer año seguido las ventas en lengua catalana han
superado las de los libros en lengua castellana, un 54,32% frente a un 45,38%.

El sector ha calificado de excepcionales estas cifras en
comparación con las ventas que se suceden un mes y otro donde la simetría se
sitúa en cuatro a uno a favor de los ejemplares vendidos en lengua castellana.

Los libreros catalanes confían en que se mantengan estos
porcentajes de ventas en futuras ediciones del Sant Jordi pero son conscientes
de que la meteorología y el hecho de que coincidiera en sábado han ayudado
sustancialmente al incremento de
las ventas.