lunes, 28 septiembre 2020 8:45

José Luis Gómez triunfa con su “Celestina” en una interpretación histórica

Carmen Sigüenza

Madrid 9 abr (EFE).- José Luis Gómez ha triunfado esta noche con su “Celestina”, el nuevo montaje que dirige y en el que encarna a la vieja alcahueta, con una interpretación soberbia que se adueña desde el principio de toda la función, que ha sido muy aplaudida y cuya expectación ha hecho que se colgase cartel de no hay billetes.

“La Celestina”, de Fernando de Rojas, se ha estrenado hoy en el Teatro de la Comedia, tras varios días de funciones previas, en una coproducción de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y el Teatro de la Abadía y estará en cartel hasta el 8 de mayo.

Compañeros de la Academia de Lengua de José Luis Gómez, como Félix de Azúa o el Miguel Sáenz, el diseñador Alberto Corazón, o el político y jurista Antonio Rodríguez Walker, además de periodistas y críticos han asistido hoy para ver la transformación del actor en el papel de Celestina, una obra y un personaje que es el proceso y consecuencia de 45 años de trabajo del actor, como él mismo dijo días a atrás a un grupo de periodistas.

Una obra que José Luis Gómez ha adaptado para la escena junto con Brenda Escobedo y que cuenta con un reparto formado por Chete Lera, Palmira Ferrer, Raúl Prieto, Marta Belmonte, José Luis Torrijo, Inma Nieto, Miguel Cubero, Diana Bernedo y Nerea Moreno.

Y una Celestina que durante más de dos horas y media, sin interrupción, tiene al público boquiabierto y en silencio siguiendo un texto en prosa, “que se tiene que decir muy seguidito”, por eso es una de las partes que más ha trabajado Gómez con los actores, “la prosodia”.

“Diría que es un trabajo del 80 por ciento, explicaba el actor, que ha querido “colocar el texto en patrones rítmicos de respiración”. José Luis Gómez comentaba que uno de sus maestros les decía: “No hable para que el público escuche, sino para que el público vea”.

Y así ha sido, todo se ve en la “Celestina”, la tragicomedia de Calixto y Melibea, la obra de finales del siglo XV, en plena Inquisición, que hoy se ha trasladado a un escenario con una escenografía de Alejandro Andújar, en un montaje inspirado en las cárceles de Giambattista Piranesi, y con calles con sombras y oscuridad pobladas de gentes, como los barrios populares que recuerdan la Alfama o la Kashba.

Con una música que ha realizado Eduardo Rodríguez de Cárcer sobre canciones de música sefardies y con unos sonidos de grabaciones que ha realizado el artista José María Sicilia.

Todo ello envuelve el trabajo de todo el equipo y el de José Luis Gómez quien emplea más de una hora para caracterizase en una mujer vieja y andrógina, una casi barbuda, con un ojo malo y con cicatrizes; una hechicera, “una puta vieja”, que ha cosido y descosido decenas de virgos y a la que la gusta mucho el dinero, como a los criados de Calixto.

Un papel para el que el actor dice que no ha seguido el modo clásico que sus maestros le enseñaron y que ha construido con la amalgama de mujeres que ha conocido, mujeres del sur, de donde es este hombre de escena y académico; mujeres curanderas, mujeres gitanas, mujeres vistas y observadas en la calle.

“Es una mujer morisca, porque Juan Goytisolo me decía que Celestina era morisca, pero es una amalgama, un patchwork”, explicaba el actor director de La Abadía.

En una obra de emoción contenida, a la Celestina de José Luis Gómez el publico no puede sentir rechazo por ella porque en sus tretas tiene rasgos de sabiduría y ganas de vida.

“Empiezo a quererla mucho. Es una trabajadora increíble. Es amoral, sí, pero no más que aquellos que confiscan los bienes de los que quemaban”. Yo vengo de esa gente trabajadora”, dice Gómez de esta Celestina que ya marca un hito en su carrera.EFE