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El Liceu presenta Simon Boccanegra con Plácido Domingo y Leo Nucci

Barcelona, 7 abr (EFE).- José Luis Gómez dirige Simon Boccanegra en el Liceu con una puesta en escena ambientada en el siglo XX que gira en torno a una gran caja de cristal, y un reparto en el que se alternan Giovanni Meoni, Leo Nucci y Plácido Domingo, quien celebra el 50 aniversario de su debut en el Gran Teatro barcelonés.

La producción, que se podrá ver en 8 funciones del 12 al 29 de abril con la dirección musical de Massimo Zanetti, incluye una representación el 23 de abril, día de Sant Jordi, en la que Plácido Domingo hará el papel de Boccanegra coincidiendo con el aniversario de los 50 años de su debut en el Gran Teatro barcelonés.

Simon Boccanegra, que es la historia de un corsario que llega a proclamarse Dux de Génova y se enfrenta a sus enemigos políticos, es una ópera de Verdi con libreto de Francesco Maria Piave, que se estrenó en 1857 en Venecia, y de la que se han hecho varias versiones.

La que se representará en Barcelona, que cuenta con las modificaciones de Giuseppe Montanelli y la revisión final de Arrigo Boito, es la segunda, estrenada en 1881 en el Teatro de Milán.

Massimo Zanetti ha explicado hoy que Verdi dio prioridad a la esencia y a la soledad, “pero a la soledad del poder”, y que con la puesta en escena de José Luis Gómez, la ausencia de elementos escénicos permite concentrase muy bien en la psicología de los personajes.

Así, la caja de cristal está concebida como un escenario para los gobernantes, que se encuentran siempre solos, una singular manera de plasmar la imposibilidad de unir poder y personas.

Para el director, es precisamente este hecho lo que diferencia la primera de la segunda versión, aunque tienen un punto de partida común: “Se trata de una ópera de ruptura con el pasado”.

“La segunda versión -ha añadido- tiene un prólogo instrumental que la gente no esperaba, un popurrí de los momentos más importantes de la ópera que no se entendió en su estreno porque era muy moderna, pero en 1881 las cosas habían cambiado, y cambia también el libreto. La fiesta del final del primer acto adquiere luego un valor político y permite ver al pueblo con una fuerte presencia política”.

Al hablar del reparto, Zanetti ha destacado que trabajar con Plácido Domingo es como hacerlo con una parte muy importante de la historia de la música porque “es un artista increíble”, pero no tanto por la experiencia artística, sino por su faceta humana, “una cualidad que no es fácil de ver en un mundo con tantos sentimientos no positivos, como la envidia, los celos o el resentimiento”.

La soprano Barbara Frittoli, en el papel de Amelia, la hija de Boccanegra, ha reconocido que no pensó en que la acción se pudiera trasladar a la época moderna porque se habla de un periodo histórico muy preciso, el de las potencias marítimas de la península itálica y sus luchas constantes, pero que la caja de cristal como eje del escenario le ha parecido preciosa.

“Todos los personajes de la obra están bloqueados, no pueden hacer lo que quieren dentro de esta caja, y lo que se ve exteriormente no es lo que se ve dentro, y con ese montaje el público puede leer lo que quiera. El Dux -máximo gobernante en la época-, es ahora un presidente de gobierno”, ha detallado la cantante.

Tras reconocer que siempre ha estado en contra de producciones sin sentido, ha dicho preferir las representaciones que ofrecen un contexto neutro “porque permite crear cualquier cosa y que el público se pueda concentrar en lo que quiera”.

Sobre su personaje de Amelia, ha insistido en que no es una heroína típica, sino que es una mujer política que ha crecido con mentalidad política.

Desde el prólogo de la obra, en el que se presentan los personajes y Simon aparece como un corsario, al primer acto, pasan 25 años, “y la heroína, que ya casi tiene 30, no es una chica que busca marido, y esto distingue esta obra de otras de Verdi, ha apostillado. EFE

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