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 El conseller de interior de la Generalitat de
Catalunya, Jordi Jané,
ha explicado que los Mossos d'Esquadra han citado a
declarar al conductor del autobús accidentado en Tarragona al que investigan
por haber cometido 13 homicidios imprudentes.

La policía autonómica trata de averiguar cuál es el descanso
que tuvo en las horas anteriores al siniestro que se produjo en el amanecer del
domingo, a las seis de esa mañana del 20 de marzo.

Las primeras hipótesis apuntan que el conductor, de 62 años
de edad
, padeció un black out, se quedó dormido poco después de que subieran al
autobús, procedentes de Valencia, los universitarios que habían asistido a las
Fallas.

Tres jóvenes más se encuentran en estado crítico. Se ha
conocido que dos de estas personas son de nacionalidad
italiana y griega.

El conseller ha añadido que el objetivo de esta
investigación es conocer si hubo algún tipo de negligencia
entorno a la actuación
del conductor..

Los Mossos d'Esquadra quieren saber si descansó
convenientemente en Valencia en las horas previas al accidente cuando permaneció
en la capital del Túria. Ha quedado demostrado que se respetaron los tiempos de
descanso del tacógrafo durante el viaje.

Por su parte, el conductor se ha acogido a su derecho a no
declarar ante los agentes de la policía catalana.

Ahora mismo se encuentra ingresado en la unidad de curas
intensivas del Hospital Verge de la
Cinta de Tortosa donde se le ha detectado una contusión
pulmonar.

Jané ha apelado a la presunción de inocencia del investigado
y ha advertido que es pronto para dilucidar si las
causas del accidente fueron
mecánicas o humanas.

Las 13 personas fallecidas tenían edades comprendidas entre
los 19 y los 25 años,
son todas mujeres, y estaban ejecutando un Erasmus en
distintas universidades catalanas. Siete de las víctimas eran de nacionalidad
italiana, dos de nacionalidad alemana, una de nacionalidad rumana, otra austríaca,
otra francesa y una última procedente d
e Uzbekistán.

Los familiares de las personas accidentadas han llegado a Catalunya para
reconocer a sus hijas
y para acompañar, en los casos más afortunados, a las que
aún luchan por sus vidas