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Ultra saca brillo a su fama de fiesta capital de la música electrónica

Lorenzo Castro

Miami (EE.UU.), 18 mar (EFE).- La decimoctava edición del Ultra Music Festival arrancó hoy en Miami con la promesa de sacar brillo a su fama de cita medular de la música electrónica en la que se congregan las figuras más fulgurantes del género en todo el mundo.

Desde hoy y hasta el domingo unas 150.000 personas, en su mayoría menores de 30 años, abarrotarán Bayfront Park, en el centro urbano de la ciudad, deseosos de danzar al ritmo que marquen estrellas como David Guetta, Avicii, Armin van Buuren, Tiesto, Afrojack o Carl Cox.

Las primeras actuaciones comenzaron a mediodía de hoy en tres de los ocho escenarios que se levantan en un parque con vistas a la bahía de Vizcaya, algunos con nombres tan sugestivos como “Estoy en estado de trance”, y las últimas se prolongarán hasta poco más de la medianoche (04.00 GMT), por la normativa antirruidos de la ciudad.

Los amantes de la electrónica y de los festivales musicales han acudido a esta ciudad del sur de Florida desde diversos rincones del planeta para sumarse a una de las tres fiestas más importantes a nivel internacional, según el mexicano Juan Manuel Quintana Robles, quien adquirió hace un año su pase de 324 dólares.

“Va a ser una interacción brutal. Hay como una comunión entre todos, se dejan de lado las nacionalidades y la música es lo que nos une”, señaló a Efe este profesional de márketing, de 31 años, quien esperaba que las puertas se abrieran vestido de pantalón corto, con zapatillas deportivas y la bandera de su país en la espalda.

El carácter de fiesta internacional se hace evidente en la profusión de banderas de diferentes países que se ven en la ropa y complementos de los asistentes, junto con brazaletes fosforescentes, vestimentas coloridas y demás accesorios propios de estas citas.

Sam Juda, de 21 años, ha venido desde Ohio y se ha plantado frente a las puertas con una gran camiseta, con un inmenso símbolo de felicidad en el centro, y con la esperanza de que su artista favorito, Skrillex, haga una aparición sorpresa.

“Cada año es mejor y mejor, los escenarios son más grandes”, manifestó Juda.

Aunque muchos de los concurrentes destaquen el buen ambiente que se respira en el festival, una flujo diario de 50.000 personas en promedio obliga a un despliegue policial especial y al reordenamiento del tráfico de vehículos.

“Habrá una fuerte presencial policial, con varios oficiales dentro y alrededor del recinto”, señaló a Efe Freddy Cruz, portavoz del Departamento de Policía de Miami, quien agregó que decenas de oficiales motorizados se responsabilizarán del tráfico en la ciudad este fin de semana.

La Policía local tiene todo “bajo control”, por lo que es de esperar que el fin de semana “transcurra con normalidad”, como en la edición del año pasado.

Sin embargo, en 2014 una joven de seguridad resultó pisoteada por una multitud que hizo caer una valla de contención para penetrar en el recinto, un suceso que llevó a las autoridades a estudiar la posibilidad de asignar una nueva sede al festival lejos del centro de Miami, aunque la iniciativa al final no prosperó.

Desde entonces las vallas de contención miden más de 3,5 metros de altura, la organización dispone de decenas de agentes de seguridad para controlar que no se consuma alcohol ni otras sustancias prohibidas dentro del recinto.

Iniciado en las playas de Miami Beach en 1999, desde aquel entonces el Ultra Music Festival certifica cada año que es un evento en crecimiento -aun con la polémica, la edición pasada congregó a más de 165.000 asistentes- y en la actualidad cuenta con franquicias en Europa, América Latina y Asia.

Sirve además como plataforma para artistas de ramas afines como el español Oriol Torres, un “videojockey” que acude por cuarta ocasión consecutiva y que este año es el responsable de las proyecciones en uno de los escenarios principales.

“Es una oportunidad única que todo el mundo está viendo”, dijo a Efe Torres, en alusión a este festival que en seis ocasiones consecutivas, entre 2005 y 2011, ha obtenido el premio del International Dance Music (IDMA).

Para jóvenes como Megan Quigluy y Erika Nodhlm, que residen en Tampa (Florida), “está completamente justificado” el coste.

Los precios de las entradas llegan a un máximo de 1.249,95 dólares en el caso de la categoría VIP y a eso deben sumarse los gastos en alojamiento y alimentación.

“La gente se lleva bien, hay un buen ambiente. Si eres un amante de los festivales de música, este es uno obligatorio”, afirmó rotunda Nodhlm, con escasa vestimenta y flores sobre su cabellera. EFE

lce/ar/cmm

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