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Las grietas entre el Govern de coalición de la Generalitat de
Catalunya empiezan a aparecer cuando no se han cumplido ni 30 días de la toma
de posesión del cargo de Carles Puigdemont.

El complejo Barcelona World está sembrando la discordia
entre los principales dirigentes del Govern. Mientras el vicepresidente y
responsable de los asuntos económicos, Oriol Junqueras, se inclina por hacer extensiva
una consulta a todo el territorio sobre su conveniencia, para Puigdemont son
los vecinos del recinto los que deben dictaminar si el proyecto va adelante.

Para CDC es una buena idea que se siga con el proyecto
urbanístico que se ha planificad
o. Los dirigentes de la formación conservadora
creen que se cuenta con el apoyo de una buena parte de los ciudadanos de los
municipios de Vilaseca y de Salou.

Desde ERC se recela de esta operación pero se es más
moderado que la CUP

que se opone radicalmente a una edificación de estas dimensiones.

La opción que se ha asumido desde el Govern es trasladar a
los ciudadano
s qué piensan sobre la viabilidad del proyecto.

El líder republicano ha expresado que este es un proyecto
relevante para el conjunto del modelo turístico y económico del país. En esta
dirección ha calificado de fracaso y de grave error la propuesta que, hace unos
años, presentó el expresident de la Generalitat Artur
Mas. En aquellos días la comunidad competía con Madrid por atraer el proyecto
de Eurovegas.

Para los republicanos es necesario dar marcha atrás en el
camino recorrido e inclinarse por un turismo más familiar alejado de casinos. La
portavoz del ejecutivo catalán, Neus Munté, ha señalado que sólo un 6% del
total del proyecto se lo adjudicarían los casinos.

Este es un obstáculo más en la relación del Govern con la
CUP.
Los votos de los anticapitalistas en
el Parlament son imprescindibles para acordar los presupuestos.

Para la formación radical no se debe abonar la deuda
derivada de unos intereses que califican de abusivos y que surgen del Fla, la
liquidación autonómica del ministerio que coordina Cristóbal Montoro en
funciones.

Barcelona World y presupuestos son los primeros compromisos
que ha de sortear Carles Puigdemont para seguir con la hoja de ruta
secesionista.