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El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, se ha mostrado
dispuesto a negociar, a dialogar, con el futuro Gobierno de España. El objetivo
del mandatario catalán pasa por desbloquear la situación que vive la política
catalana en su relación con España desde el consenso y con acuerdos.

En la primera sesión de control en el Parlament de
Catalunya
, Puigdemont ha recordado a la oposición que el Govern que preside ya
ha hecho los deberes, ha formado gobierno y ha aprobado la primera ley en la cámara
autonómica.

Puigdemont se ha vanagloriado de gobernar de acuerdo al
mandato de las urnas, en línia directa con lo que le pidieron los que votaron a
Junts pel sí y a la CUP
el pasado mes de septiembre.

En el pleno parlamentario, se validará la modificación de la
prórroga de los presupuestos de la Generalitat.
El coordinador de la formación Catalunya sí que es pot, Lluís
Rabell,
ha anunciado que los 11 diputados de su grupo se abstendrán.

Las cuentas del Govern quedarían bloqueadas en el caso de
que la plataforma de Rabell
cambiara de opinión y optara por el no y la CUP se abstuviera.

En este mismo pleno parlamentario, el conseller de interior,
Jordi Jané,
deberá trasladar a la camara los motivos de la renuncia del Govern
de la Generaliotat
a ejercer la acusación pública en algunos de los procedimientos judiciales a
los que se había personado en la anterior legislatura.

En estos procedimientos están implicados activistas
sociales, afines a la CUP
en buena parte de los casos,
y que ahora verían reducido el volumen de su presión
en los juzgados al abstenerse la
Generalitat a recurrir.

El pacto entre Junts pel sí y la CUP contemplaba esta laxitud
en los tribunales por parte del Govern cuando se tengan que juzgar activistas
sociales o anarquistas..

La oposición ya ha criticado amargamente que el Govern no se
implique en la denuncia de grupos o individuos que han ocasionado daños materiales
en Barcelona.