Compartir

 Las discrepancias en el seno del Govern de la Generalitat coinciden
con el inicio de la legislatura.
La secretaria general d'ERC, Marta Rovira, ha
expresado que la independencia de Catalunya se debe proclamar en 18 meses, en
un año y medio, tal y como se prometió en la campaña electoral del pasado mes
de septiembre. Para la dirigente republicana la declaración unilateral de
independencia debe llegar antes de unas nuevas elecciones
y de un referéndum.

El President de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha descartado una
declaración sin el aval de una consulta, el de la constitución catalana que se
ultimará en los próximos meses.

La hoja de ruta del proceso catalán se erige ya en el primer
obstáculo para la gobernabilidad en esta comunidad autónoma.

Para Puigdemont el resultado de las elecciones catalanas no
permite proclamar la independencia, un argumento con el que coincide con la CUP imprescindible para no
abortar esta legislatura.

El president ha asegurado que el resultado concede la
posibilidad
de iniciar el proceso y convocar a la ciudadanía al referéndum de la Constitución y a las
elecciones que den paso a la proclamación de la República Catalana.

Por su parte, Rovira ha señalado que para aprobar las leyes
se necesita ser soberano.

Según la dirigente republicana la aprobación de la declaración
de independencia
se haría de forma simultánea con la ley de transitoriedad, la
del proceso constituyente y las de las estructuras de Estado.

De este modo, después llegaría el refrendo en las urnas,
primero en unas elecciones constituyentes y luego en un referéndum. Para Rovira
no se puede posponer ni ocultar el mandato democrático de las urnas.

Una última discrepancia radica sobre quién redacta la Constitución
catalana. Mientras Puigdemont ha detallado que lo debe hacer el Parlament para
los republicanos la redacción debe estar a cargo de la Cámara que saliera de las
nuevas elecciones.

Puigdemont y Junqueras mantendrán cada martes un encuentro
para coordinarse una vez haya finalizado el Consell Executiu.

La intención es dejar de un lado contradicciones que impiden
la credibilidad del proceso.