Compartir

El PSC, el Partido Popular de Catalunya y Ciutadans han
coincidido a criticar la intervención del president de la Generalitat en
funciones, Artur Mas, en que advertía de las ventajas de una hipotética
independencia de Catalunya obviando los casos de corrupción que envuelven a
CDC
, un partido con sedes embargadas y donde su fundador, Jordi Pujol, ha sido
citado a declarar ante la Audiencia Nacional
por blanqueo de dinero
.

Mas afirmó que el proceso hacia la constitución de la República catalana
obliga al pacto entre ideas distintas y reiteró que en ningún caso eludirá la
responsabilidad que le ha trasladado la ciudadanía.

En clara alusión a la
CUP, Mas señaló que todos son necesarios dentro de la ruta
soberanista
que ha sido avalada en las urnas por dos millones de personas.

El president recordó que los escenarios que se han abierto
en Catalunya son muy complejos y obligan al diálogo, al pacto y a la negociación.
Para Mas h
a llegado la hora de decidir qué futuro se quiere para Catalunya a
partir del intercambio de ideas, de personas y de partidos muy distintos.

Mas subrayó la necesidad de encontrar la estabilidad
parlamentaria que permita construir el proceso constituyente en 18 meses. En
este período deberían garantizarse las estructuras de Estado imprescindibles
para que Catalunya pudiera optar seriamente a ser una nueva nación dentro de la Unión Europea.

La dirección de la candidatura de unidad popular decidirá
este domingo si recoge las palabras del líder de Junts pel sí y acaba votando
la semana que viene su investidura. Bastarían los votos afirmativos a la
investidura
de dos de sus diputados.

En caso contrario, Catalunya se vería abocada a un nuevo
proceso electoral el próximo mes de marzo.

El plazo termina el día 9 de enero. Si ese día no hay president de la Generalitat se
disolvería la cámara catalana que habría estado funcionando apenas dos meses en
la legislatura más breve de la democracia