Compartir

 La zona de Colon que da acceso al centro comercial del Maremagnum
se ha convertido en los últimos meses, coincidiendo con la entrada del equipo
municipal de Ada Colau, en una gran invasión de manteros.

Desde primera hora de la mañana hasta última hora de la
tarde esta zona eminentemente turística sirve para que los manteros monten sus
puntos de venta sin que la policia portuaria o bien la guardia urbana
intervengan.

La operación de esta mañana, de carácter preventivo, se
lleva a cabo en el Moll de la
Fusta, Pla de Palau
y, sobre todo, en Colón.

Las autoridades portuarias son las que han solicitado la
intervención policial.

En el momento en que ha intervenido la guardia urbana no
había ningún vendedor ambulante en la zona.
A lo largo de la mañana tampoco han
acudido por lo que la policia entiende que habían estado avisados.

Desde el ayuntamiento de Barcelona se ha explicado que la
intención es controlar esta venta 
ambulante que se había desbordado en los últimos meses.

El mercado improvisado de venta ambulante del Port Vell ha
alcanzado un tamaño insólito en la capital catalana. Son más de 300 metros, con cerca de
200 puestos organizados,
lo que dificulta el cruce con dirección al Port Olímpic
por el Portal de la Pau.

Los comerciantes que sí tienen reglamentada su situación y
pagan los impuestos a las distintas administraciones se han manifestado contra
esta venda ilegal que les hace competencia desleal a sus productos.

Los incidentes con la guardia urbana había aconsejado no
intervenir
para evitar que esa zona de Barcelona se convirtiera en un polvorín
entre los agentes y los manteros.