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El espectáculo, de la compañía danesa Kristján Ingimarsson,
consiste en una mezcla de teatro físico,
teatro narrativo, comedia y acrobacias.

Blam es la nueva propuesta de los productores de Stomp, el
conocido espectáculo de percusión y humor. Se trata de un espectáculo visual
que ha cautivado al público de países como Dinamarca, Noruega, Inglaterra,
Suiza, Corea del Sur o Nueva Zelanda.

En el argumento se explica que, para escapar de su aburrido
horario laboral,
cuatro trabajadores de una oficina se inventan un ingenioso
juego
llamado Blam.

La vida real desaparece y la oficina se convierte en un
mundo habitado por extraterrestres, superhéroes, malos de la película, efectos
especiales y sorpresas propias de las producciones más taquilleras de
Hollywood.

Las acrobacias imposibles de los artistas conducen a una
aventura desenfrenada al espectador tal y como ya ocurriera con Stomp, el
espectáculo de humor y de percusión que pasó hace unos meses por una buena
parte de las salas nacionales.

Esta compañía ha realizado giras por todo el mundo bajo la
dirección artística del actor y director Kristján Ingimarsson.

Sus producciones muestran una expresión física ilimitada y
una curiosidad y capacidad inventiva que no tiene precedentes.

Blam ha conseguido llenar escenarios internacionales y se
fundamenta en un lenguaje propio
, en una cultura y una performance sin palabras
con una actividad que no cesa
desde que se levanta el telón