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Cree que quien hace el ridículo es Mas y admite que el debate Margallo-Junqueras tiene “morbo” pero no sabe si lo verá

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El candidato del PP a la Generalitat, Xavier García Albiol, ha afirmado este martes que la “preocupación” de la gente en Cataluña no es “ese debate jurídico” sobre si, en caso de independencia, podrían conservar la nacionalidad española, sino qué pasará con sus ahorros o con su pensión, o si su empresa decidiría o no marcharse.

En una entrevista en RNE recogida por Europa Press, Albiol se ha expresado así después de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, afirmase el martes en Onda Cero que no sabía y que no quería entrar en disquisiciones sobre ese asunto.

“Seguramente si este tema se hubiera podido explicar de manera clara habría generado menos controversia”, ha reconocido García Albiol, pero, sin embargo, ha defendido que esa polémica “ni quita ni aporta” porque cree que “el debate de la calle va por un lado y el político-mediático por otro”.

Además, ha optado por subrayar que es el presidente catalán, Artir Mas, el que no tiene problema en “hacer el ridículo”, y le ha afeado que hable “como un indio” o diga que “va a hacer una butifarra a los inversores” o que no va a pagar la deuda”.

ABUCHEOS EN REUS

Por otro lado, se ha referido a los abucheos que sufrió ayer junto a Rajoy en Reus (Tarragona) y ha dicho que está detectando “cierta tensión” motivada por el debate independentista, de una magnitud mucho mator que en tiempos pasados. A su juicio, una de las cosas que Mas dejará cuando abandone la política es “una fractura de la sociedad catalana” que costará mucho cerrar.

Sobre el deabte que mantendrán esta noche el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, ha reconocido que “tiene morbo”, pero más para los políticos y opinadores que para la gente, y no sabe si lo verá. “No me veo ni a mí mismo, como para ver debates de otro”, ha justificado, afirmando que es “un debate más de los que hay en campaña”.

Albiol ha relatado que Margallo consultó con él antes de aceptar el debate y él le respondió que le parecía bien si era sobre las consecuencias de una hipotética salida de Cataluña de la UE. Ha dicho de él que es “una persona intelectualmente muy enriquecedora”, cree que puede ser “muy didáctico” y se sentirá “muy bien representado”.

Respecto a la intención del cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, de organizar una vigilia por la unidad de España, ha dicho que lo respeta igual que respeta que otros obispos, en Cataluña, “mezclando religión y política” hagan “proclamas en favor de la independencia”. “No me gusta pero lo tengo que aceptar”, ha dicho.

Por otro lado, ha tildado de “bombero pirómano” al candidato de UDC, Ramón Espadaler, que ha apostado por un gobierno catalán “reformista” en el que no esté el PP. Albiol le ha recordado su apoyo, hasta hace bien poco, al Gobierno de Mas que aprobó las estructuras de Estado y las “embajadas” en el exterior y ha confiado en que si UDC finalmente obtiene representación en el Parlament al menos se siente a hablar con los constitucionalistas.

UN GOBIERNO NO INDEPENDENTISTA EN FUNCIÓN DE LOS RESULTADOS

Preguntado entonces si apoyaría a la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, como presidenta de la Generalitat si los no independentistas tienen mayoría absoluta y ella es la más votada, ha pedido esperar a conocer los datos reales y ha asegurado que “en función de los resultado electorales” él no va “a poner ninguna dificultad”.

También ha dejado claro que él estaría dispuesto a formar parte de un gobierno pero ha recordado que hasta ahora tanto el PSC como C's han rechazado las ofertas del PP de ir todos juntos.

En cuanto al rechazo que le ha manifestado Catalunya Sí que es Pot, ha reconocido que para é sería “bastante complicado” llegar a un acuerdo con ICV y con Podemos, al que ha acusado de haber “asaltado” ayuntamientos como el de Valencia, el de Madrid o el de Cádiz, pero ha insistido en que todos deben sentarse a hablar.

Además, ha tachado de “auténtica vergüenza” que el Ayuntamiento de Barcelona se proponga borrar nombres borbónicos de las calles de la ciudad. “Ni el Ayuntamiento de Barcelona podía haber caído tan bajo ni esta señora (la alcaldesa, Ada Coalu), podía aspirar a cavar tan alto”, ha dicho.

Por último, ha insistido en que “con la perspectiva del tiempo”, ahora cree que no habría recogido firmas contra el Estatuto catalán reformado en 2006, pero ha asumido que en aquel momento el PP lo hizo y él lo apoyó, así que “agua pasada no mueve molino”.