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MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Dormir mucho y estar cansado, dolor de cabeza al despertar, irritabilidad o apatía son los principales síntomas del síndrome de apneas-hipopneas del sueño (SAHS), una patología que afecta a entre un cuatro y un seis por ciento de la población y que se caracteriza por fuertes ronquidos con pausas al respirar durante el sueño.

Así lo ha comentado la coordinadora del Grupo de Trabajo de Sueño y Ventilación de NEUMOMADRID, la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica, Trinidad Díaz Cambriles, con motivo de la celebración del Día Nacional de la Apnea del Sueño.

“La clínica más limitante es la excesiva somnolencia diurna provocada por las apneas, que impiden la presencia de un sueño reparador y disminuyen la atención para realizar la actividad habitual en el trabajo y en otros ámbitos. Esta misma tendencia al sueño diurno es la causa de múltiples accidentes de tráfico”, ha detallado la especialista.

Uno de los factores más importantes con los que se relaciona esta enfermedad es la obesidad. En este sentido, Díaz Cambriles ha informado de la importancia del diagnóstico y tratamiento para mejorar la calidad de vida y evitar otras enfermedades.

ASOCIADA A ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES Y CEREBROVASCULARES

Y es que, la presencia de apneas del sueño provoca daño a múltiples órganos, por lo que se asocia a enfermedades como la hipertensión arterial, patologías cardiovasculares y cerebrovasculares. Actualmente, el diagnóstico se puede realizar tanto en un laboratorio de sueño, donde el paciente duerme una noche vigilado por personal técnico especializado, así como en el domicilio mediante métodos de fácil colocación por el propio paciente, dependiendo de la valoración del médico.

La primera medida que se debe tomar para eliminar las apneas de sueño es evitar las posibles causas del SAHS, lo que, en algunos casos, incluso puede resolver la enfermedad, como son: perder peso, no fumar, intentar dormir en posición lateral evitando el supino, no tomar alcohol al menos seis horas antes de dormir y evitar medicación sedante sin control médico.

Respecto al tratamiento, el más frecuente para eliminar las apneas del sueño es la CPAP, que se aconseja usar todas las horas de sueño. Es un dispositivo conectado a la luz que produce una presión de aire positiva continua sobre la vía aérea a través de una mascarilla que se coloca en la nariz, permitiendo un sueño continuado y profundo al evitar las pausas respiratorias.

El tratamiento debe ser usado a largo plazo, ya que no cura sino que elimina las apneas cuando se utiliza. Otros tratamientos alternativos son la cirugía o bien dispositivos de avance mandibular (DAM) realizados en gabinetes dentales especializados, que siempre deben ser valorados por un equipo multidisciplinar de médicos teniendo en cuenta que se trata de pacientes seleccionados según la gravedad de la enfermedad y causas que la produce.

Ahora bien, la experta ha avisado de que no todos los pacientes diagnosticados de SAHS pueden ser subsidiarios a estos tratamientos alternativos y el tratamiento de elección para un eficaz control de la enfermedad es la CPAP.