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Combatir el cáncer matando de hambre a las células tumorales

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Los científicos saben que la mayoría de las células tumorales utilizan la glucosa para alimentar su crecimiento incontrolado y ahora un equipo internacional de investigadores ha identificado una proteína, la PARP 14, que si se apaga podría detener la enfermedad ya que está producida en exceso en prácticamente todos los tipos de cáncer humano pero no en las células normales.

En concreto, han descubierto que su papel en el cáncer es “permitir a las células aprovechar la glucosa de una manera diferente a las células sanas que a su vez promueve su rápido crecimiento incontrolado al tiempo que las protege del ciclo normal de muerte celular programada”, ha explicado Concetta Bubici, de la Universidad Brunel de Londres, en Reino Unido.

“Casi todas las células en el cuerpo humano tienen una vida muy limitada. Estimulando la sobreproducción de PARP 14, las células tumorales no sólo son cargadas con una gran cantidad de energía de manera efectiva para emplear la glucosa para crecer y dividirse, sino que también se convierten en inmunes a los controles y equilibrios naturales del ciclo de la muerte celular conocida como apoptosis”, continúa.

A ello, el doctor Salvatore Papa, del Instituto de Hepatología Londres, Reino Unido, añade: “Hemos descubierto que demasiado PARP 14 tiene efectos en otras proteínas del cuerpo llamadas quinasas que controlan la apoptosis. Así que si podemos encontrar una manera de detener esta sobreproducción de PARP 14, podemos curar el cáncer”.

Un beneficio adicional de una nueva terapia de este tipo sería hacer el cáncer más vulnerables a la quimioterapia existente. Controlar o inhibir proteínas y enzimas en el cuerpo es ahora una parte integral de la medicina moderna ampliamente utilizada para trastornos desde úlceras de estómago a la depresión y ya tiene un papel importante en la prevención de la recurrencia del cáncer de mama.

Pero el equipo advierte que hace falta mucha más investigación antes de que los médicos puedan prescribir un fármaco que inhiba la PARP 14. El equipo encontró evidencia de exceso de PARP14 en una amplia gama de tumores, desde sólidos a hematológicos.

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