Compartir

WASHINGTON, 20 (Reuters/EP)

Los bomberos han ganado terreno el sábado contra dos de los mayores incendios forestales que se mantienen activos y que han acabado con más de un millar de viviendas en el norte del estado de California, por lo que algunos de los residentes evacuados hace una semana empiezan a volver a sus casas, según han informado las autoridades.

Las autoridades sostienen que los dos incendios, en los que han muerto cinco personas, ponen de manifiesto la gravedad de la temporada de incendios en una California azotada por la sequía y que podría convertirse en la peor temporada de la historia.

El denominado 'Incendio del Valle', ubicado al norte de la región vinícola del valle de Napa, ha arrasado con casi 30.000 hectáreas, según el Departamento de Bomberos y Protección contra Incendios de California, más del doble de lo que ocupa San Francisco. Este incendio se ha llevado tres vidas por delante y ha destrozado 585 viviendas. Hasta el momento está contenido en torno a la mitad del incendio.

En este contexto, las autoridades han permitido el sábado que la gente vuelva a Middletown, una comunidad de 1.300 personas que fue evacuada debido a las llamas, según el capitán del Departamento de Bomberos, Richard Cordova. No obstante, algunos evacuados llegarán y se encontrarán con sus pertenencias completamente devastadas por las llamas.

“Es una situación traumática para ellos, nosotros sólo queremos estar seguros de que estamos ahí, para informarles y para ofrecerles un hombro sobre el que llorar”, ha asegurado Cordova.

RIESGO DE EXTENSIÓN DEL FUEGO

Los más de 4.000 bomberos que luchan contra las llamas han optado por un enfoque agresivo, ya que son conscientes de que el tiempo cálido y seco de la región presenta un riesgo de que se expandan las llamas, según la portavoz de los Bomberos Lynnette Round.

El otro gran incendio de California, el 'Incendio de Butte', ha estado activo durante más de una semana a unos 160 kilóemtros al este, en las montañas de Sierra Nevada, en el condado de la histórica fiebre del oro. El incendio, contenido al 65 por ciento, ha segado la vida de dos personas y ha calcinado más de 28.000 hectáreas, destrozado 503 viviendas y 330 construcciones.

Los bomberos han hecho algunos progresos conteniendo este incendio y los residentes evacuados por las llamas también tienen permitido volver a sus viviendas, pero más de 4.000 bomberos siguen luchando contra él, según otro portavoz del departamento de Bomberos, Josh Rubinstein.

“La temperatura aumenta y la humedad cae”, ha explicado Rubenstein. “El comandante de incidentes está siendo muy cauto”, ha añadido. Muchos árboles a los que alcanzó el fuego corren el peligro de caer, y están siendo eliminados en caso de ser necesario, según ha informado el portavoz.