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BERLÍN, 12 (Reuters/EP)

El primer ministro de Hungría, Viktor Orban, ha dicho que estaría dispuesto a acoger a refugiados en su propia casa si con ello se asegurase de que otras personas no llegan a Europa de forma irregular, en un intento por matizar su rechazo tajante a la llegada masiva de inmigrantes.

Más de 170.000 refugiados han cruzado este año la frontera entre Serbia y Hungría y Orban se ha convertido en uno de los principales críticos contra este flujo sin precedentes desde hace décadas. El primer ministro húngaro ha abogado por el cierre de fronteras con vallas y fuerzas de seguridad.

En una entrevista al periódico alemán 'Bild', Orban ha respondido a la pregunta de si estaría dispuesto a acoger a refugiados en su casa, algo que sí propuso por ejemplo el primer ministro de Finlandia. “Sí, si nos lo inmigrantes no lo tomasen como un aliciente para venir a Europa”, ha respondido.

Orban ha alegado que su mujer y sus hijos están colaborando activamente en la ayuda para los refugiados. Las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos han criticado precisamente las deficiencias en la asistencia brindada por Hungría y las duras condiciones a las que se ven abocadas miles de personas.

ZONA “SEGURA”

El Gobierno de Hungría cerrará la frontera con Serbia a partir del próximo martes, con una valla que, para Orban, simboliza de forma definitiva el rechazo a la entrada de refugiados. El primer ministro ha advertido de que devolverán a los inmigrantes al sitio “de donde vienen”.

“No vienen de zonas de guerra, sino de países vecinos a Siria como Líbano, Jordania y Turquía. Ahí están seguros”, ha afirmado Orban, en alusión a los campamentos de refugiados.

En este sentido, ha denunciado que no viajan a Europa por seguridad, sino porque quieren “una vida alemana o sueca”. “Las condiciones de vida en Grecia, Macedonia, Serbia, Hungría y Austria no son suficientemente buenas para ellos”, ha recriminado.