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MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Más de 3,5 millones de personas padecen de migraña en España, de los cuales, casi un millón la sufren de forma crónica, es decir, tienen dolor de cabeza más de 15 días al mes, según la Sociedad Española de Neurología (SEN), que alerta de que su aumento puede estar producido por la automedicación y la falta de diagnóstico.

Con motivo este sábado, 12 de septiembre, del Día Europeo de Acción contra la Migraña, la sociedad recuerda que el 42 por ciento de los pacientes que sufren migraña padecen una discapacidad moderada o grave, lo que la convierte en una de las 20 enfermedades más discapacitantes que existen.

“La migraña crónica produce hasta seis veces más discapacidad, disminución de la productividad y de la calidad de vida y tres veces más dolor crónico, ansiedad o depresión que la migraña episódica”, afirma la doctora Patricia Pozo Rosich, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la SEN.

Lo habitual es que el dolor de cabeza que genera la migraña se manifieste en un solo lado de la cabeza aunque posteriormente puede generalizarse a ambos lados. “En el 85 por ciento de las crisis se padece un intenso dolor pulsátil que aumenta con la actividad física o el simple movimiento. Casi el 90 por ciento de los pacientes experimentan náuseas durante estos episodios de dolor de cabeza y más de un 75 por ciento sufren hipersensibilidad a los estímulos sensitivos sufriendo fotofobia, sonofobia o intolerancia a estímulos olfatorios”, explica.

¿QUÉ LA CONVIERTE EN CRÓNICA?

Aunque la predisposición a padecer migraña tiene un carácter genético, existen ciertos estímulos o desencadentes que, aunque no son la causa de la crisis si pueden ser los responsables de provocar un episodio de dolor. El estrés (58,6%), la alteración del ritmo de sueño (35,1%), el ayuno prolongado (16,7%) y el consumo de alcohol (10,6%) son los principales desencadenantes. Respecto a qué la convierte en crónica, los expertos recuerda que el sobrepeso, la depresión, los trastornos de sueño son factores de riesgo, pero sobre todo la automedicación y la falta de diagnóstico y tratamiento aumenta el riesgo.

Según datos de la SEN, cada año, un 3 por ciento de los pacientes con migraña episódica (es decir, cuando se padece menos de 15 días de dolor de cabeza al mes) pasan a padecer migraña crónica y un 6 por ciento de los pacientes pasa de una migraña episódica de baja frecuencia a una de alta frecuencia. A pesar de ello, hasta un 25 por ciento de los pacientes que sufren de migraña nunca ha consultado su dolencia con el médico y un 50 por ciento abandona el seguimiento tras las primeras consultas.

“La migraña no solo es una enfermedad que es subestimada por muchos, sino que es una enfermedad de difícil manejo que precisa realizar de forma frecuente ajustes en su tratamiento. Por lo tanto es común que muchas personas que sufren migraña se automediquen o que carezcan de un tratamiento y de un seguimiento de su enfermedad de forma adecuada, y ésta es la principal causa del aumento de casos de migraña crónica”, destaca la doctora.

De todas formas también es importante señalar que, con un seguimiento adecuado, padecer migraña crónica es una situación reversible. “Gracias a los tratamientos, cada año, un 13% de las personas que la padecen consiguen reducir la frecuencia de sus crisis”, añade.

Desde la sociedad médica recuerdan que el tiempo medio que transcurre desde el inicio de la enfermedad hasta su diagnóstico es superior a los 28 meses. “Es por lo tanto importante incidir en la necesidad de que tanto médicos como pacientes se impliquen más en el abordaje de esta enfermedad ya que se estima que al menos un 60% de los pacientes con cefalea crónica mejora con un adecuado seguimiento de la enfermedad”, destaca.

¿CÓMO SE TRATA?

Y esto implica no solo tratar el dolor y los síntomas acompañantes, sino realizar un tratamiento preventivo, si es preciso, así como identificar, modificar o suprimir, si es posible, los desencadenantes de las crisis o los factores de riesgo de cronificación de la cefalea.

La SEN recuerda que existe una amplia variedad de tratamientos verdaderamente útiles para cortar las crisis de migraña. Analgésicos y antiinflamatorios, triptanes y ergóticos, así como antieméticos y procinéticos -estos últimos para las náuseas o vómitos- son los que han mostrado una mayor eficacia en el tratamiento de las crisis. Por otra parte betabloqueantes, antiepilépticos y ciertos antidepresivos han demostrado ser los más útiles para la prevención de la migraña.