domingo, 9 agosto 2020 16:56

Osoro confía en recibir ayuda de las administraciones y de la sociedad para su 'Ciudad de la esperanza'

“Hay que dar, a lo mejor, una versión nueva a muchas situaciones, hoy han cambiado mucho las cosas”, sostiene el arzobispo

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, confía en que pueda contar con ayudas de las administraciones públicas y de la sociedad para sacar adelante su 'Ciudad de la esperanza', un proyecto que avanzó hace unos meses y que tiene como objetivo crear un lugar para la gente que necesita trabajo, alimento y cama.

En una entrevista concedida a Europa Press, Osoro ha explicado que todavía está buscando el terreno, probablemente una finca, para poder levantar esta ciudad y que intentarán buscar el lugar más adecuado para que “nadie proteste en un barrio” y que se constituya más como una propia “ciudad” para la gente que lo necesita.

De momento, tiene “alguna oferta”, incluso de lugares que no son de la Diócesis, pero siguen buscando para este proyecto para el que, ha asegurado, existe “demanda”. “Sólo hay que pasear por la ciudad una tarde o una noche por los barrios”, ha asegurado el también vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española.

“Es necesario, hay mucha gente que está sola por ahí y no tiene dónde caerse y necesita un lugar donde sea acogida no por lo que tiene sino por lo que es y sin preguntarle nada”, ha explicado Osoro, quien cree que podrá contar con la ayuda de las administraciones a la hora de ponerlo en marcha.

En su opinión, es algo que tienen que hacer “todos los cristianos” y al entender este proyecto como “un bien social”, pues “lo mismo que se apoya a un equipo, la misma administración y la sociedad en general ayudara a esto”, confía.

Con la experiencia del trabajo que ya hizo en Valencia, siendo arzobispo de allí, Osoro ha diseñado una ciudad donde la gente que llega allí, se le “da lo necesario para que pueda subsistir hasta que de alguna forma se rehabilite: el pan necesario para poder vivir, un lugar donde poder descansar, personas que le escuchen lo que él quiera decir, y un trabajo que le tenga ocupado durante el día y que incluso pueda ganar dinero”.

La idea, además, es crear un “clima de fraternidad entre todos”, porque no “es fácil a veces esas convivencias”, ha reconocido. Para ello, ha explicado, contarán con libros, con sesiones de películas que hablen de valores, y la ayuda de los jóvenes y de los voluntarios será esencial.

“Cuando era cura joven estuve con jóvenes que pude recoger en una casa y hoy son grandes padres de familia que han sido capaces de transmitir a sus hijos lo mejor de sus vidas cuando al principio a lo mejor nadie lo esperaba”, ha explicado para justificar la importancia de que los jóvenes se animen con estos proyectos donde se “construye”.

También sigue trabajando, y en colaboración con todas las partes implicadas, en la Cañada Real Galiana. “Seguimos viendo qué es lo que y sé que las administraciones están intentando transformar la zona”, ha asegurado.

ADAPTARSE A LAS NUEVAS REALIDADES

Osoro también ha avanzado cuáles son los retos que afronta este curso su Diócesis, y que se ven plasmadas en el plan diocesano de evangelización que han elaborado y que está aprobado bajo el título 'Comunión y misión en el anuncio de la alegría del evangelio', constituido en tres partes y cuyo fin, entre otros, es el acercamiento de la Iglesia a las nuevas realidades.

Este año comenzarán con la primera parte titulada 'La conversión pastoral para una transformación misionera de la Iglesia en Madrid'. Según ha explicado, se está invitando “a todos que quieran participar” para que escuchando la palabra de Dios, se pueda ver “qué es lo que pedía el señor ante diversas realidades”.

“Van a pensar y ver cuál es la palabra de Dios, mirar arriba y mirar lo que la realidad requiere”, ha explicado Osoro, para añadir que posteriormente lo van a recoger los arciprestes y cuando termine el año elaborarán otro documento en función de lo que se dice y de las decisiones que él como obispo también tiene que tomar.

Osoro ha explicado que han escogido este tema porque “la situación real, la del mundo es distinta”, lo que requiere que la labor y acción pastoral sea distinta”. “Me tengo que acercar de forma distinta”, ha indicado el arzobispo, que ha explicado que, precisamente, en su carta pastoral, cada capítulo tiene una página en blanco para que la gente siga escribiendo. “Hay que dar, a lo mejor, una versión nueva a muchas situaciones, hoy han cambiado mucho las cosas”, ha manifestado.

El segundo año tratarán el 'Desafío, retos, tentaciones y posibilidades para la evangelización hoy en Madrid' mientras que el tercero será 'El Pueblo de Dios que vive en Madrid anuncia el Evangelio y trata de dar respuesta a los problemas pastorales y personales y sociales que hay en nuestro mundo'.

La “apreciación” de Osoro es que la Iglesia hoy “tiene que hacer posible” que los cristianos cuando se encuentren “por el camino de la vida con las personas, con las que sean, creyentes o no creyentes”, provoquen lo que Jesús “fue capaz de provocar” en los discípulos de Emaús.

“Aquellos hombres estaban tristes y resulta que se encuentran con Jesús, al que no reconocen, no saben que es el señor que ha resucitado y se van entusiasmando y estando a gusto de tal manera que le dicen que se quede”, ha recordado.

EJEMPLO DEL PAPA FRANCISCO

Para Osoro, hoy la Iglesia tiene “que hacer posible esto con los hombres y esto, a su parecer, “lo está haciendo de una forma extraordinaria el Papa Francisco”. “Con mucha claridad, el Papa no deja de lado ninguna cuestión que es esencial para la misión de la Iglesia, no deja de lado ningún dogma de ningún tipo”, entiende Osoro.

Según el arzobispo, “hay que hacer posible que la gente se quede porque descubre la alegría”. “El evangelio es una alegría que nace de un encuentro con alguien con el que me siento a gusto, me da salidas, horizontes, me da persperctivas, me hace ver al otro de una manera nueva, distinta. Me hace no cerrarme en mi mismo”, ha indicado.

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