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Las Brigadas se manifiestan este sábado por la tarde en Madrid

MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

La empresa estatal Tragsa ha expresado su “disposición al diálogo” y mantiene abiertas las negociaciones con las Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) que iniciaron una huelga indefinida en el mes de julio para reclamar una mejora de sus condiciones laborales y de su categoría.

En un comunicado, la empresa manifiesta su “plena disposición al diálogo” como ha hecho en las 14 reuniones mantenidas “a pesar de las dificultades” por “la naturaleza” de las reivindicaciones que plantean. De hecho, asegura que su deseo es alcanzar “lo más pronto posible” un acuerdo que sea “razonable” y “proporcionado”.

Las BRIF son un colectivo compuesto por 545 trabajadores que apoya por parte del Gobierno los operativos propios de las comunidades autónomas en materia de extinción de incendios forestales. En concreto, Tragsa recuerda que en la campaña de extinción participan cada verano más de 3.000 efectivos entre la Unidad Militar de Emergencia (UME), los medios estatales y las comunidades autónomas. De estos, las BRIF representan el 2 por ciento.

Según recuerda la empresa de la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI), las “elevadas reivindicaciones” de las BRIF incluyen una subida de su retribución superior al 30 por ciento; la mejora en la regulación de su segunda actividad en caso de no poder acudir a los incendios por perder su aptitud física y que pasen a ser reconocidos como bomberos forestales.

Así, lamenta que después de las 14 reuniones y las “sucesivas” propuestas de mejoras laborales planteadas por la empresa, “no ha sido posible hasta la fecha alcanzar un acuerdo”.

En concreto, sobre la petición de incremento salarial, Tragsa expone que ha propuesto a las BRIF una mejora del 10% según lo vaya permitiendo las leyes presupuestarias del Estado “en un contexto de congelación salarial y de austeridad para todos” los empleados del sector públicos desde 2010 y de la “difícil situación económica” de esta empresa pública.

Asimismo, añade que las BRIF tienen 16 pagas al año y que perciben una media bruta de unos 19.956 euros los capataces y 17.753 euros los especialistas y subraya que el resto de condiciones laborales son “sustancialmente mejores que las del sector de extinción de incendios” ya que los brigadistas tienen contrato indefinido “la práctica totalidad de su plantilla, algo que es una “situación excepcional en el sector”.

Al mismo tiempo, insiste que estos trabajan durante 11,5 meses al año frente a la “gran mayoría” de trabajadores de extinción, que lo hace durante 3 o 4 meses en verano.

En cuanto a su reclamación de reconocimiento de categoría de bombero forestal, Tragsa manifiesta que las responsabilidades, competencias y funciones que contempla la denominación de bombero forestal “son más amplias” que las que realizan y se exigen a los brigadistas de refuerzo de extinción y prevención de incendios forestales.

También destaca que de los 11,5 meses de trabajo, durante 7 realizan principalmente trabajos de prevención, actuaciones forestales, tratamientos silvícolas y mantenimiento diario de equipos y herramientas.

ACUERDO POSIBLE

Sobre la mejora de la segunda actividad que reclaman, Tragsa ve “posible alcanzar un acuerdo” ya que existe un consenso sobre la creación del puesto de auxiliar de apoyo logístico, que no requiere superar pruebas físicas ya que no participan directamente en la extinción de incendios.

La empresa señala que ha aceptado la propuesta de la parte social sobre el número de puestos máximos a cubrir de forma progresiva desde 2016 y que llegará a 50 en 2019.

Por último, respecto a la reclamación de reconocer los coeficientes reductores a la edad de jubilación, Tragsa recuerda que carece de competencias en esta materia, por lo que las organizaciones sindicales han instado a iniciar el correspondiente trámite administrativo ante las autoridades y que la empresa se ha ofrecido a colaborar en los informes de salud laboral que se necesiten.