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“Incluso hemos encontrado cadáveres en nuestras redes de pesca”, asegura un pescador

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha instruido a 116 pescadores tunecinos en la ciudad de Zarzis (Túnez) durante seis días sobre cómo realizar los rescates en el mar, trasladar a las personas a la costa y manejar adecuadamente los cadáveres, ante la oleada de migrantes que están perdiendo la vida en el Mediterráneo tratando de llegar a Europa.

La formación comprendía todos los pasos necesarios que se han de seguir en una operación de rescate, como la forma en la que deben comunicarse con los migrantes o la manera de contactar con el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Roma para pedir ayuda adicional.

También se les ha enseñado sobre el uso de equipamiento adecuado en este tipo de operaciones como chalecos salvavidas, ropa y materiales protectores.

“Realizar una acción de salvamento de un bote que se hunde y está totalmente lleno de personas desesperadas que no pueden nadar conlleva una gran cantidad de riesgos, es una operación peligrosa”, ha asegurado el coordinador de formación de MSF, Wiet Vandormael.

Además, se les ha explicado cómo realizar un manejo seguro de cadáveres y prevenir el contacto con líquidos corporales. Vandormael ha comentado que los cuerpos “deben ser atendidos con dignidad y sin poner en peligro la salud de quienes intervienen en la acción”.

“A través del intercambio de experiencias entre MSF y los ciudadanos tunecinos y libios involucrados, estamos incrementando la capacidad para ayudar a la gente en peligro y manejar las desastrosas consecuencias de los naufragios”, ha asegurado el coordinador, quien se ha mostrado “conmovido por la motivación de los pescadores”.

Un pescador de Zarzis, Nourdin Achourmtent, ha afirmado que cada día localizan a más migrantes y a más personas muertas. “Incluso hemos encontrado cadáveres atrapados en nuestras redes de pesca. Damos entierro a estas personas de la mejor forma que podemos”, ha añadido.

Otro pescador, Yanes Bechiryanes, ha asegurado en que una ocasión se encontraron una barca hundiéndose, llamaron a otros dos pesqueros y repartieron a la gente entre los tres barcos. “Estaban muy asustados. Estas acciones nos suponen horas de trabajo, horas que suponen dinero; pero estamos hablando de seres humanos y tenemos la obligación de ayudarles”, ha lamentado.

Los pescadores tunecinos, que habían recibido entrenamiento de MSF, rescataron una embarcación con 130 personas a bordo el 30 de agosto y las trasladaron hasta Zarzis donde la organización les brindó atención médica.A la capacitación de MSF han acudido tanto pescadores que navegan en pequeñas embarcaciones con una tripulación igualmente reducida como otros que trabajan en naves más grandes.

MSF también ha entrenado a miembros de la Media Luna Roja en Libia y Túnez, del Servicio de Protección Civil tunecino y de la Guardia Nacional tunecina. El 27 de agosto, 200 personas perdieron la vida cuando un bote volcó frente a las costas de Zuwara, en Libia. La Media Luna Roja, que también había recibido formación de MSF, se hizo cargo de los cuerpos mientras que los médicos facilitaron material para el control de infecciones.

EMBARCACIONES PRECARIAS

La costa de Libia se ha convertido en la principal vía para el tráfico de personas que tratan de cruzar el Mediterráneo para llegar a Europa. “Cada día es más habitual que los pescadores tropiecen con embarcaciones que son cada vez más precarias y tienen mayor probabilidad de hundirse”, ha asegurado MSF en un comunicado, quien ha alertado sobre la preocupación de los pescadores de que sus botes sean atacados y secuestrados por traficantes.

La Organización Internacional para las Migraciones ha alertado que la ruta del Mediterráneo central es la más peligrosa para intentar alcanzar las costas de Europa y que se ha cobrado la vida de unas 2.500 personas.

“Las tragedias en el mar seguirán ocurriendo con regularidad porque la gente está desesperada por huir a Europa”, ha afirmado Vandormael. “Las operaciones de búsqueda y rescate ayudan a salvar vidas pero no son una solución a largo plazo”, ha añadido y ha pedido a la UE que establezca “formas seguras y legales” para que la gente pueda llegar a Europa sin arriesgar su vida.