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Suyos fueron los últimos intentos de reactivar los atentados antes del cese de la banda, ahogada por los sucesivos golpes policiales

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, alias 'Ata' fue detenido un 20 de mayo de 2010 en un piso de Bayona (Francia) junto a dos de sus colaboradores. Caía así el último jefe 'militar' que ha tenido ETA y quien trató, sin éxito, de reactivar los comandos operativos de la banda terrorista tras la detención de quien había sido su mentor en la organización Garikoitz Aspiazu Rubina, 'Txeroki'.

Carrera pertenecía al sector duro de la cúpula etarra y fue un fiel aliado de 'Txeroki', entonces responsable de comandos, en el enfrentamiento que mantuvo con el ya fallecido Javier López Peña, 'Thierry', el hombre que desde la dirección del 'aparato político' frustró la negociación con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

'Ata', nacido hace 42 años, ascendió rápido. De origen navarro, se crió en el pueblo riojano de Alfaro y regresó a la Comunidad Foral para comenzar sus estudios de Ingeniería. Su tío había sido condenado en el proceso de Burgos de 1970 y su madre fue en la lista de Pernando Barrena en las elecciones al Parlamento navarro de 2007.

EN LA CLANDESTINIDAD DESDE 2003

Según los datos recogidos por Europa Press, Carrera Sarobe pasó a la clandestinidad en 2003, después de formar parte en Navarra de un comando legal (no fichados por las fuerzas de seguridad). Integraba aquel comando con Ohian Barandalla, quien luego fue arrestado en Cahors (Francia) en 2007.

El nombre de Carrera Sarobe comenzó a sonar con fuerza entre las fuerzas de seguridad tras el goteo de arrestos que sucedieron a la caída de 'Txeroki', detenido en Cauterets (Francia) en noviembre de 2008. En los dos años siguientes fue desarticulada hasta cinco veces la cúpula de la organización, incluyendo la detención de Aitzol Iriondo y Jurdan Martitegui, breves sucesores de 'Txeroki'. El siguiente en la línea sucesoria era Carrera Sarobe.

Él fue el encargado de despedir personalmente en la frontera francesa a los etarras que partieron con la orden de establecer una base logística en Portugal que fue desarticulada en febrero de 2010 con 1.500 kilos de explosivos en la localidad de Óbidos, al norte de Lisboa.

'Ata' se había implicado personalmente en este proyecto ya que fue él quien alquiló una furgoneta para trasladar armas y explosivos a territorio luso. Fue en la región de Besancón, al este de Francia y para el alquiler usó una tarjeta bancaria con identidad falsa dando como dirección una habitación que jamás había ocupado en Macon, la Borgoña francesa.

Carrera Sarobe, como sus antecesores, tenía la costumbre de despedir a sus compañeros antes de cruzar la frontera para transmitirles las últimas consignas además de entregarles las armas y el dinero. Por ejemplo, fue él quien también envió en agosto de 2009 al etarra Ibai Beobide para coordinar varias células de la banda en Vizcaya y Guipúzcoa. No obstante, este etarra también fue detenido en febrero de 2010 y junto él casi todos sus colaboradores.

ÚLTIMOS INTENTOS

Estos movimientos promovidos por Carrera Sarobe fueron los últimos intentos de ETA por mantener la actividad terrorista antes de asumir su debilidad por los sucesivos golpes policiales y antes de perder el apoyo de su brazo político. La organización criminal se vio obligada a decretar el final de sus atentados y a reorganizar sus estructuras suprimiendo el aparato militar. Hoy sólo cuenta con un aparato político y un aparato logístico.

Las fuerzas de seguridad siempre han sospechado de la participación de 'Ata' en varios atentados mortales cometidos en Navarra y Zaragoza en el periodo comprendido entre 2001 y 2003, entre ellos el asesinato no esclarecido del presidente del PP en Aragón Manuel Giménez Abad por el que ahora ha sido reclamado por la Justicia española. También sospechan de su implicación en el asesinato del cabo de la Guardia Civil Juan Carlos Beiro o de dos policías de Sigüenza, también sin autores conocidos.

Por el momento, este terrorista ya ha sido condenado a cadena perpetua en Francia por su participación en el asesinato de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero en 2007 en la localidad gala de Capbreton. En concreto, estableció la cadena perpetua con la obligatoriedad de que pase al menos 22 años en prisión.

Además, el Tribunal de lo Criminal de París le condenó a veinte años de cárcel junto a 'Txeroki' y Aitzol Iriondo en su papel de dirigentes militares de la banda y por tanto responsables del secuestro de una familia de veraneantes españoles en 2007. Militantes de ETA les secuestraron para robarles el vehículo en Francia con el objeto de llevarla hasta Oropesa del Mar para perpetrar un atentado que finalmente no lograron llevar a cabo.

En cárceles francesas desde 2010, 'Ata' volvió a coincidir con su mentor en la banda un año después cuando el Ministerio de Justicia de Francia decidió juntarles en la prisión de máxima seguridad de La Sante. Fueron separados unos meses después y Carrera Sarobe fue trasladado a la cárcel de Osny. Actualmente cumple su cadena perpetua en la prisión de Reau Sud Francilien donde también se halla un histórico dirigente etarra como Mikel Albisu, alias 'Mikel Antza'.