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TRÍPOLI, 20 (Reuters/EP)

Nuevos vídeos muestran a responsables de seguridad libios amenazando a Saadi Gadafi, hijo del exlíder libio Muamar Gadafi, en un intento por obligarle a hablar, dos semanas después de que salieran a la luz imágenes que mostraban a guardias golpeándole en la misma prisión de Trípoli.

Los vídeos, colgados en las redes sociales, son un aparente intento por avergonzar al Gobierno que controla Trípoli, una de las dos administraciones enfrentadas en Libia. Las autoridades de Trípoli insisten en que los presos bajo su custodia reciben un buen trato.

Saadi lleva detenido en la prisión de Hadba, en Trípoli, desde que fue extraditado el año pasado desde Níger, por cargos en relación con el asesinato de un futbolista cuando presidía la federación de fútbol de Libia bajo el mandato de su padre y de otros delitos.

Después de que apareciera el primer vídeo, el Gobierno de Trípoli invitó a periodistas a visitar a Saadi en su celda la semana pasada para demostrar que estaba recibiendo un buen trato. Saadi dijo a Reuters que estaba bien pero pidió ser liberado.

“No soy culpable. Pido a las autoridades que me liberen porque no soy culpable”, dijo en presencia de responsables gubernamentales. “Todo está bien en la prisión. Me tratan bien”, añadió.

En uno de los nuevos vídeos, que no tienen fecha, uno de los interrogadores dice a Saadi: “Puedes hablar por ti mismo o nuestros chicos te harán sentarte sobre una bala de 23 milímetros para que tengamos toda la información”.

Otro responsable dice a Saadi: “A Abdulá Senusi le rompieron las costillas cuando entró aquí”, en referencia al antiguo jefe de Inteligencia con Gadafi. Saadi pide que le quiten la venda de sus ojos, pero un interrogador le replica: “no ahora, luego”.

El responsable le pregunta por sus contactos con islamistas y otros grupos pero Saadi dice que tiene demasiado miedo para hablar. “Me harán daño. Juro por Dios que me harán daño”, afirma.