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MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

Un 4,5 por ciento de los fondos españoles destinados a la cooperación internacional van dirigidos a intervenciones relacionadas con la salud, una cifra inferior a la recomendada por el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El CAD destina cerca del 15 por ciento de los fondos a las acciones sanitarias, por lo que es necesario que “el peso de la financiación de la salud y de la acción humanitaria dentro de los fondos de cooperación se incremente”, tal y como ha señalado el portavoz de Médicos del Mundo, Ricardo Angora.

Estos fondos se distribuyen de forma equilibrada entre varios ámbitos, siendo los más destacados la atención primaria, la salud sexual y reproductiva, la vigilancia epidemiológica y la prevención de riesgos en el sector salud. La mayor parte de la financiación se destina a países africanos y del sudeste asiático.

En general, el presupuesto de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de España ha ido reduciéndose a lo largo de los últimos años, siendo actualmente un 90 por ciento menor que en 2010. En cuanto a la ayuda humanitaria, se trata del país que más ha reducido sus fondos, con una disminución del 47 por ciento entre 2012 y 2013. Este recorte en los fondos se percibe, por ejemplo, en la falta de ONG en el terreno, como han señalado desde Médicos Sin Fronteras.

LOS FONDOS COMUNES SON MÁS EFICIENTES

En este sentido, Angora ha afirmado que es recomendable que se participe en fondos comunes, y no tanto en ayudas bilaterales, ya que “los fondos comunes son manejados por Naciones Unidas y se aplican en función de las necesidades. De esta forma, se puede prever mucho más dónde se van a necesitar esos fondos”.

Por otro lado, Angora ha señalado que es muy importante “el componente destinado al refuerzo del sistema salud”. Los programas verticales dirigidos a la lucha contra una enfermedad concreta o a una carencia determinada son también necesarios, pero es preferible invertir los esfuerzos en “fomentar, apoyar y reforzar los sistemas de salud más que los programas verticales”

“Los programas verticales se sostienen en el tiempo pero cuando se dejan de financiar, los sistemas de salud dejan de verse beneficiados”, ha explicado Angora. En este sentido, la atención primaria es muy importante, pues “aunque no sea muy específica, tiene un mayor impacto en la población”.

Un ejemplo muy claro es el de Nepal, en el que el sistema de atención especializada es “muy pobre”, mientras que tiene un sistema “muy bien organizado a nivel de asistencia básica, lo que ha hecho mucho más fácil apoyar el sistema porque estaban muy bien organizados, aunque no tenían un desarrollo a nivel de especialistas como puede haber en otros países”, ha asegurado Angora.