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MADRID, 19 (EUROPA PRESS)

Los jóvenes que consumen cigarrillos electrónicos (e-cigarrillos) pueden ser más propensos a comenzar a fumar tabaco (cigarrillos, puros y pipas de agua) durante el siguiente año en comparación con los que no usan los e-cigarrillos, según un estudio realizado con adolescentes de Los Ángeles, California, Estados Unidos, que se detalla en un artículo que se publica este martes en 'JAMA'.

El tabaco de combustión, cuyas consecuencias para la salud son bien conocidas, ha sido durante mucho tiempo el producto de administración de nicotina más común utilizado. Los cigarrillos electrónicos, que son dispositivos que entregan aerosol inhalado que por lo general contiene nicotina, se están volviendo cada vez más populares, especialmente entre los adolescentes, incluidos los jóvenes que nunca han consumido tabaco normal.

Según estimaciones de 2014 de Estados Unidos, el 16 por ciento de estudiantes de décimo grado (15-16 años) dicen haber consumido cigarrillos electrónicos dentro de los últimos 30 días, de los cuales, el 43 por ciento nunca ha fumado tabaco de combustión. Si el uso de e-cigarrillos se asocia con riesgo de comenzar a fumar tabaco se desconoce hasta ahora, según la información de respaldo del artículo.

El doctor Adam M. Leventhal, de la Escuela de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California, Los Ángeles, California, Estados Unidos, y sus colegas examinaron si los adolescentes que dicen haber consumido e-cigarrillos eran más propensos a comenzar a fumar tabaco (cigarrillos, cigarros y pipa de agua) durante el año siguiente.

En el estudio participaron 2.530 alumnos de diez escuelas secundarias públicas en Los Ángeles que nunca habían fumado tabaco combustible al comienzo del estudio (en 2013, cursaban noveno grado, con una edad media de 14 años) y se realizaron evaluaciones de seguimiento a los 6 meses (primavera de 2014, noveno grado) o 12 meses (otoño de 2014, décimo grado).

En cada momento, se preguntó a los alumnos sobre la utilización de productos de tabaco combustibles. Los investigadores vieron que los usuarios de e-cigarrillo (un total de 222) tenían más probabilidades que los no consumidores (2.308) de informar a los seis meses de seguimiento del consumo de cualquier producto de tabaco de combustión (31 por ciento frente a 8 por ciento) y al año de seguimiento (25 frente a 9 por ciento).

El uso del e-cigarrillo se asoció con una mayor probabilidad de consumo de cualquier producto de tabaco combustible en todos los dos periodos de seguimiento en los análisis ajustados por factores de riesgo sociodemográficos, ambientales e intrapersonales para fumar. Además, en relación con los no usuarios del cigarrillo electrónico, los que los tomaban aguna vez tenían más probabilidades de fumar un tipo de producto de tabaco al menos en las dos evaluaciones de seguimiento.

“Estos datos proporcionan nuevas pruebas de que el uso del e-cigarrillo se vincula con mayor riesgo de inicio de consumo de tabaco combustible durante la adolescencia temprana. Las asociaciones fueron consistentes a través de los modelos no ajustados y ajustados, múltiples resultados de productos del tabaco y varios análisis de sensibilidad”, escriben los autores.

Estos expertos añaden que “algunos adolescentes pueden ser más propensos a utilizar los cigarrillos electrónicos antes que el tabaco combustible debido a las creencias de que los cigarrillos electrónicos no son perjudiciales o adictivos, por su comercialización orientada a la juventud, la disponibilidad de los cigarrillos electrónicos en sabores atractivos para los jóvenes y la facilidad de acceder a e-cigarrillos, bien por la ausencia o la aplicación inconsistente de las restricciones contra las ventas a menores de edad”.