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La organización denuncia que la población civil está atrapada en el “fuego cruzado”

MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

Un gran número de civiles, incluidos decenas de niños, han muerto tanto en los bombardeos aéreos de la coalición liderada por Arabia Saudí como en los ataques perpetrados por grupos armados afines y hostiles a los rebeldes huthis en Taiz y Adén, lo que podría “constituir crímenes de guerra”, ha advertido este martes Amnistía Internacional.

En su informe 'Ningún lugar seguro para los civiles': bombardeos aéreos y ataques terrestres en Yemen', la ONG se centra en los “ataques aéreos ilegítimos” de la coalición contra barrios residenciales densamente poblados y los “ataques desproporcionados e indiscriminados” perpetrados en zonas civiles por grupos armados leales y hostiles a los huthis que actúan sobre el terreno.

“La población civil del sur de Yemen se encuentra atrapada en el mortífero fuego cruzado entre los grupos leales y hostiles a los huthis sobre el terreno, y al mismo tiempo soporta la amenaza constante de los ataques aéreos de la coalición”, ha denunciado la asesora general de AI sobre respuesta a las crisis, Donatella Rovera.

“Todas las partes de este conflicto han mostrado un desprecio implacable y gratuito por la seguridad de los civiles”, ha lamentado. Según Rovera, el informe “describe con espeluznante detalle el rastro terrible y sangriento de destrucción y muerte de los ataques ilegítimos cometidos por todas las partes en Taiz y Adén, que pueden constituir crímenes de guerra”.

BOMBARDEOS DE LA COALICIÓN

Durante una visita de investigación al país realizada entre junio y julio, AI ha investigado ocho ataques aéreos de la coalición dirigida por Arabia Saudí, que causaron la muerte de al menos 141 civiles e hirieron a 101 más, en su mayoría mujeres y niños.

Los indicios reunidos revelan un patrón de ataques dirigidos contra zonas densamente pobladas, incluidas viviendas civiles, una escuela, un mercado y una mezquita, ha explicado la ONG en un comunicado, aclarando que “en la mayoría de los casos no se pudo localizar ningún objetivo militar en las proximidades”.

“Las fuerzas de la coalición han incurrido en flagrante incumplimiento de las obligaciones contraídas en virtud del derecho internacional humanitario al no tomar todas las precauciones necesarias para reducir al mínimo el número de víctimas civiles. Los ataques indiscriminados que ocasionan la muerte o lesiones a civiles constituyen crímenes de guerra”, ha afirmado Donatella Rovera.

Entre los bombardeos documentados figura el que el 9 de julio mató a diez miembros de una misma familia, cuatro de ellos niños, que se había refugiado en una escuela en el norte de Adén tras verse desplazada por los combates.

ATAQUES DE GRUPOS ARMADOS

Por otra parte, AI ha investigado 30 ataques perpetrados en Adén y Taiz por los huthis, con el apoyo de fuerzas armadas y de seguridad leales al expresidente Alí Abdulá Salé, y por grupos armados hostiles a los huthis; los enfrentamientos armados sobre el terreno entre unos y otros se saldaron con 68 muertos y 99 heridos entre la población civil.

Según la ONG, los combatientes de ambos bandos emplearon sistemáticamente armamento poco preciso, incluidos cohetes tipo Grad, proyectiles de mortero y fuego de artillería, en zonas residenciales densamente pobladas, “mostrando un desprecio absoluto por la seguridad de los civiles”. Estos ataques indiscriminados pueden constituir crímenes de guerra, ha advertido Amnistía.

Muchos ataques aparentemente procedían de barrios civiles densamente poblados, en contravención del Derecho Internacional Humanitario. Además, en varios casos documentados hubo niños que resultaron muertos o heridos cuando jugaban en la calle o junto a su casa.

“La absoluta falta de medidas por parte de todos los bandos del conflicto para reducir al mínimo los riesgos para la población civil durante los combates ha tenido consecuencias verdaderamente demoledoras para los civiles”, ha criticado Rovera.

Para la asesora de AI, “la atrocidad de los daños causados a las víctimas pone de manifiesto el verdadero horror y la realidad de la guerra así como los mortíferos y duraderos efectos de estos ataques en la población civil”, ha dicho Donatella Rovera.

COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN

Así las cosas, la organización ha reclamado nuevamente al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que establezca una comisión internacional para investigar con independencia e imparcialidad los presuntos crímenes de guerra cometidos durante el conflicto.

A fecha de 4 de agosto, al menos 1.916 civiles han perdido la vida como consecuencia de los enfrentamientos armados en Yemen, según datos de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. El conflicto armado ha ocasionado la destrucción parcial o total de al menos 207 bienes de carácter civil, incluidas propiedades e infraestructuras.

“Los autores de los crueles ataques contra civiles en Yemen deben saber que pagarán las consecuencias y serán obligados a responder de crímenes de guerra”, ha advertido Rovera, incidiendo en que “si la comunidad internacional no investiga a los autores de estas violaciones de Derechos Humanos ni los obliga a rendir cuentas, probablemente no cesarán los ataques ni las muertes y lesiones generalizadas de civiles”.