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La minirreforma se aprobará definitivamente en el Pleno del Senado del 8 de septiembre y sin cambios en su articulado

MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

La mayor parte de los grupos de la oposición en el Senado han pedido que el aborto sea un derecho, al mismo tiempo que han solicitado al PP que retire de forma inmediata la 'minirreforma' emprendida sobre la vigente regulación de 2010 y que hace obligatorio el consentimiento paterno para las chicas de 16 y 17 años que deseen interrumpir de forma voluntaria su embarazo.

La reforma se encuentra actualmente en su trámite del Senado. En la noche de ayer lunes se cerró el plazo para la presentación de enmiendas y propuestas de veto, para que la ley fuera retirada. En total, se han presentado 35 enmiendas y 7 propuestas de veto, que han sido recogidas por Europa Press.

La próxima semana se debatirán en comisión y previsiblemente serán rechazadas en su totalidad por la mayoría parlamentaria del PP, quien sacará adelante la ley sin ningún cambio en su articulado, desde que esta proposición de ley orgánica fuera presentada en abril por los 'populares' y aprobada en el Congreso con el voto a favor de PP, Uniò y UPN.

Posteriormente, y en torno al 8 de septiembre se aprobará en el Pleno del Senado, para su entrada en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado a comienzos de otoño.

35 ENMIENDAS Y 7 PROPUESTAS DE VETO

Así, los grupos de la oposición en el Senado han presentado un total de 35 enmiendas, así como siete propuestas de veto en las que urgen al Ejecutivo a retirar la reforma en tramitación.

Entre éstas, destacan las de Podemos (una propuesta de veto y varias enmiendas) al ser las primeras iniciativas parlamentarias de la formación que lidera Pablo Iglesias, tal y como adelantó Europa Press el pasado domingo. En ella exigen al Ejecutivo la retirada de la reforma, así como la supresión de todo el articulado en el que quieren hacer obligatorio el consentimiento paterno para las menores que deseen abortar.

En concreto, la propuesta de veto está firmada por la senadora andaluza María Isabel Mora y parte de que la iniciativa del PP se sustenta en “una afirmación justificativa falsa, intentando enmascarar con ello una reforma meramente moral y política que nada tiene que ver con las necesidades sociales, sus intereses y menos aún la protección de la mujer, y sin que exista demanda social alguna que justifique dicho cambio”.

EL ABORTO DEBE SER UN DERECHO EN LA LEY

Desde Izquierda Unida, el senador Jesús Enrique Iglesias ha planteado una propuesta de veto y cuatro enmiendas. A su juicio, “ni mucho menos” esta propuesta legal del PP reforzará la protección de estas menores a la hora de interrumpir de forma voluntaria su embarazo.

Entre otros puntos, el senador de izquierdas propone que en la regulación vigente se reconozca que el aborto es un derecho, además de que en la ley se haga una mención expresa de los servicios sociales y centros sanitarios como lugares de referencia para las acciones formativas y de sensibilización en la materia.

Desde la Entesa Catalana (PSC e ICV) también proponen en sus enemiendas que en el articulado de la ley se recoja que el aborto sea un derecho.

En concreto, los dos senadores de ICV han registrado una propuesta de veto, así como una batería de enmiendas, en las que advierten también de que esta propuesta del PP es “innecesaria” y parte de “posiciones reaccionarias” porque a las menores ya se les exige el consentimiento paterno para abortar, y sólo están exentas “las que demuestran graves conflictos como pueden ser malos tratos o abusos sexuales”.

Al mismo tiempo, critican que los 'populares' impulsen esta modificación legal alegando que se ha tomado el aborto como un método anticonceptivo, una afirmación a su juicio falsa, como también que el PP señale que las menores han ido solas a las clínicas de aborto autorizadas. “Casi la totalidad han ido acompañadas por sus progenitores”, ha apostillado.

Desde el PSC, lamentan en su propuesta de veto que el Gobierno quiera “anteponer sus intereses electores a los de la mayoría de la ciudadanía”, así como “quitar derechos a las mujeres”. Entre otros puntos, consideran que esta proposición de ley del PP “contraviene todas las recomendaciones internacionales”, las de la OMS, ONU y Amnistía Internacional, que insisten en evitar aquellas barreras que “induzcan a las mujeres al aborto clandestino poniendo en riesgo su vida y su salud”.

El Grupo Socialista, mientras, exige la retirada de la iniciativa del PP porque, en su opinión, “cercena los derechos de las mujeres y quiebra una situación jurídica que no genera desacuerdos”, recordando que fue una ley “dialogada y consensuada” en su aprobación en 2010.

Por parte de ERC, Ester Capella pide en su propuesta de veto la retirada de la reforma propuesta por el PP porque, según afirma, la ley vigente “ha conseguido un descenso de las interrupciones de embarazo entre las jóvenes” y ya protege a estas menores. Es más, sostiene que la mayoría de ellas acuden a las clínicas de aborto acompañadas de sus padres y las que no lo hacen es porque se encuentran en situación de riesgo.

“No hay mejor protección de las menores que evitar los embarazos y las maternidades no deseadas”, asegura, y por ello propone en sus enmiendas incluir la gratuidad para la juventud y los colectivos necesitados de los métodos anticonceptivos y, en caso de que fracase la prevención, garantizar el acceso plenamente informado a la interrupción voluntaria del embarazo en la sanidad pública.

Desde Coalición Canaria, la senadora María del Mar del Pino, argumenta en su propuesta de veto y en sus cinco enmiendas de supresión (para que se mantenga la ley tal cual está vigente) que esta proposición de ley del PP supone “un retroceso en los derechos ya conquistados por la mujer”.

Al mismo tiempo, considera que las razones que da el Ejecutivo para acometer la reforma “no se sostienen ni en fundamentos científicos, ni en necesidades sociales, provocando la confusión de la opinión pública y pretendiendo presentar esta iniciativa como una necesidad para proteger a las menores de 16 y 17”.

NO PRESENTAN ENMIENDAS NI VETO

Por otro lado, los dos senadores de Ciudadanos y los de UPN no presentarán enmiendas ni propuestas de veto a la proposición de Ley Orgánica impulsada por el PP para reformar la legislación del aborto.

En concreto, Ciudadanos se abstendrá en la votación final porque no creen que sea oportuno respaldar la reforma pues, como subrayó a Europa Press el senador de esta formación Tomás Marcos el partido considera que no es responsable “meter con calzador esta votación a estas alturas de Legislatura”. “Creemos que estos temas merecen grandes consensos y poco oportunismo electoralista”, apuntó.

Mientras, sigue en el aire la intención de voto de la formación regionalista navarra, que en el Congreso presentó 18 enmiendas, que posteriormente retiró al pactar con el PP y el Gobierno unas partidas presupuestarias de ayudas a la maternidad que no se han llevado a término.