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MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

Los terrenos que la Junta de Castilla-La Mancha quiere incluir en una ampliación de la Red Natura 2000 para tratar de evitar la construcción del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado no serían un zona de especial protección para las aves (ZEPA) aunque sí podría quedar sujetos a otra figura de protección.

Así lo han explicado a Europa Press desde SEO/BirdLife, cuyos inventarios de 1998 y de 2010 están siendo utilizados por las partes a favor y en contra de la construcción del silo nuclear.

En este contexto, la Junta de Castilla-La Mancha habría utilizado el primer inventario realizado por SEO/BirdLife en 1998, que incluiría como zona ZEPA las inmediaciones de los terrenos seleccionados para construir el ATC, cuyo emplazamiento ha sido valorado de forma positiva, aunque con condiciones, por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Sin embargo, el inventario fue actualizado en 2010 y este área quedaría excluído de la zona ZEPA, aunque sí se considerarían como terrenos de importancia y alto valor natural por su hábitat.

El técnico conservación de especies de SEO/BirdLife Octavio Infante ha relatado a Europa Press que la ONG realizó un inventario con todas las zonas importantes para las aves, en la línea de los criterios de su socio mundial BirdLife International. Este inventario se siguió por parte de algunas comunidades autónomas para designar las Zonas de Especial Importancia para las Aves (ZEPAS).

Además, ha añadido que la Unión Europea dio aviso a España para que las comunidades autónomas designasen y ampliasen sus ZEPA en base a este inventario, ya que tiene los mismos criterios que en el resto de países, al estar homologados estos por BirdLife International y porque era el más amplio y detallado realizado para el conjunto de España.

La organización mundial pidió a SEO que hiciera una revisión diez años después y así, Infante, señala que se solicitó a los voluntarios que actualizaran la información del formulario. “Los informes que nos llegan es que la Junta de Castilla-La Mancha ha utilizado el inventario de Áreas de Importancia para las Aves (IBA por sus siglas en inglés) para la ampliación que desea hacer de la red natura 2000”, ha comentado.

La variación entre 1998 y 2010 en el entorno de la Laguna de Hito –área ya protegida– es que al sureste de esta laguna hay una urbanización llamada Casasola en la que en la actualización del inventario no hay un número suficiente de avutardas, sisones y otras especies del Anexo I de la Directiva de Aves.

Al no localizarse estas especies en 2010, se considera que el terreno ha perdido su “valor ornitológico” como IBA. Sin embargo, SEO/BirdLife detectó en dos áreas, una al norte y otra al sur de la Laguna de Hito, una nueva especie, la alondra ricotí. “Perdió el valor ornitológico, pero tiene valor como hábitat”, ha añadido.

Ante la nueva realidad, según añade Infante, la zona ZEPA quedó ante los límites de la citada urbanización y, por tanto, los terrenos donde se prevé construir el ATC quedarían excluídos de la clasificación ZEPA.

No obstante, cree que la explicación de por qué según la Junta de Castilla-La Mancha incluiría esta zona no se debe a las aves, sino que desde el gobierno regional han detectado comunidades gipsófilas, que se trata de unas plantas. Estos hábitat están protegidos por la Directiva de Habitat de la Unión Europea. “SEO/BirdLife se fija en aves y biodiversidad, no en las plantas, a la hora de hacer el inventario”, ha apuntado.

Por eso, considera que las diferencias a la hora de ampliar o no el área de protección está en estas comunidades gipsófilas y en si la Junta de Castilla-La Mancha argumenta que la construcción del ATC las afectará negativamente.