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CIUDAD DEL CABO (SUDÁFRICA), 6 (Reuters/EP)

El presidente sudafricano, Jacob Zuma, ha defendido este jueves la decisión de permitir que el presidente sudanés, Omar Hassan al Bashir, evadiese una orden de arresto y dejase Sudáfrica, argumentando que Al Bashir tenía inmunidad como invitado de la Unión Africana (UA).

Las autoridades sudafricanas permitieron en junio que Al Bashir abandonase la cumbre de la Unión Africana y volviera a Sudán a pesar de que un tribunal local había emitido una orden para su captura. El dictamen tomaba como referencia la orden de detención del Tribunal Penal Internacional (TPI), que acusa al presidente sudanés de ser el autor intelectual del genocidio de Darfur (Sudán).

“Al Bashir vino a Sudáfrica, era una invitación de la UA”, ha declarado Zuma en los primeros comentarios que ha ofrecido desde que se fue su homólogo. “Es invitado de la UA”, ha recalcado a los políticos de la oposición que le han pedido una explicación en el Parlamento.

La salida de Al Bashir desencadenó en una protesta internacional y en una destacada ruptura entre el TPI y las potencias africanas, que han acusado al Tribunal de ser parcial en perjuicio del continente. Hasta el momento, La Haya, que juzga los crímenes más graves cuando los tribunales locales fallan, solo ha acusado a africanos.

El líder del principal partido de oposición Alianza Democrática, Mmusi Maimane, ha calificado al presidente de Sudán como “un hombre buscado por genocidio contra los africanos”, y ha preguntado a Zuma el motivo de que no mantuviera su promesa anterior de hacer cumplir la orden de arresto, como están obligados todos los estados miembros del TPI. Zuma ha respondido que lo hubiera detenido si hubiese visitado Sudáfrica como ciudadano, no como un delegado de la cumbre de la UA.

Pretoria ha asegurado que revisará su pertenencia al TPI y ha desafiado un fallo del Tribunal Supremo que acusa al Estado de haber incurrido en un error permitiendo que Al Bashir, quien niega los cargos del TPI y su autoridad, se fuese.

El presidente de Sudáfrica ha recibido el apoyo de uno de sus mayores críticos, Julius Malema. “No vamos a llegar a un acuerdo para arrestar a un líder africano en Sudáfrica para polarizar África y hacer que Sudáfrica sea un enemigo de todo el continente”, ha declarado Malema.