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La lluvia acompañada de granizo y de piedra en las comarcas leridanas se llevó por delante más de 15 mil hectáreas de fruta y cereal. Además acabó con las expectativas de 3.500 personas de poder trabajar en el campo este verano.

Desde el sindicato agrario catalán de la Unió de Pagesos se calcula que esta misma semana se sumarán a la lista de parados entre una tercera parte y un 40% de los trabajadores de campaña. Todos estos trabajadores habían sido contratados para la recolecta de la fruta dulce en el campo leridano.

Los agricultores lamentan que la práctica totalidad de la producción está desperdigada por el campo mientras que la que todavía queda colgada de los árboles sufre los golpes de la piedra que cayó con fiereza el pasado viernes.

Las localidades de Sosas, Alcarrás y Sudanell son las más afectadas por el temporal de granizo. Sus producciones agrícolas han perdido hasta un 80 %.

Los productores agrícolas leridanos han trasladado al departamento de agrícola autonómico todos estos inconvenientes aduciendo que hasta mitad de mes no dispondrán de fruta para su comercialización.

Las 6 variedades que disfruta cada verano el campo leridano han quedado destrozadas.

Unió de Pagesos se hace eco, también, de que la presión que reciben los productores de las grandes cadenas de distribución centroeuropeas es un abuso que termina por ahogarles más.

Denuncian que a estas cadenas las administraciones, impunemente, les permiten mantener los amplios márgenes de beneficios conseguidos durante la temporada pasada por el veto ruso.