viernes, 7 agosto 2020 11:54

Un nigeriano gay pide ayuda al consulado español en su país para evitar ser deportado y juzgado por su condición sexual

MÉRIDA, 17 (EUROPA PRESS)

El ciudadano nigeriano Henry O., residente en la localidad cacereña de Alcántara, ha reclamado al Consulado Español en Nigeria que apostille un certificado de penales para conseguir el arraigo en España y regularizar su situación en este país, ya que en caso de ser deportado corre el riesgo de que se le aplique la pena de muerte por su condición homosexual.

Para lograr el arraigo en España, es necesario que el consulado apostille el certificado penal, pero al no poder desplazarse a su país por su situación irregular, realizó una representación notarial para que su madre pudiera firmar el documento. Sin embargo, esta representación no ha sido aceptada por el consulado, aunque la ley española «reconoce que es posible».

Según la Fundación Triángulo de Extremadura, esta orden notarial tiene validez en «todos los procesos administrativos» de España, por lo que «entiende» que debería valer también en el Consulado Español en Nigeria.

La reclamación de Henry O. ha sido realizada este viernes en Mérida, en una rueda de prensa en la que ha estado acompañado por su pareja, Carlos Mateos, y por el presidente y la vicepresidenta de la fundación, José María Núñez y Silvia Tostado.

Una comparecencia que se produce un día después de que se paralizase, tras la intervención de la Delegación del Gobierno en Extremadura, la orden de expulsión de Henry O, que reside en España desde 2007, y que ahora dispone de una prórroga de seis meses de estancia en España, un tiempo en el que debe conseguir el documento de arraigo apostillado por el Consulado Español en Lagos, en Nigeria.

Este documento de arraigo que necesita Henry es emitido por el Gobierno de Nigeria, después pasa por el Ministerio de Exteriores, donde un traductor certificado lo traduce, y va al Consulado de España en Nigeria para que lo apostille. Este último paso es el que le falta para tener todos los documentos de acuerdo con la ley.

Henry O. recibió una orden de expulsión en 2009, que no pudo recurrir debido a su desconocimiento del idioma ni la ordenanza que tenía que presentar, motivo por el cual se encuentra en situación irregular en España.

TIENE TODOS LOS REQUISITOS

La vicepresidenta de la Fundación Triángulo de Extremadura, Silvia Tostado, ha indicado que la organización tuvo conocimiento de la situación de Henry O. hace un par de meses, y que desde «el primer momento» trabajaron para ofrecer soluciones a la deportación por la vía legal.

Así, con los documentos legales, se abrieron los procedimientos para poner en regla sus documentos de arraigo, pero al no poder estar representado por su madre, no se han podido conseguir todos los documentos necesarios.

Por lo tanto, si el consulado hubiese apostillado el documento, «esta situación no se hubiera llevado a cabo», porque tiene «todos los requisitos que exige la ley» para poder quedarse en España legalmente.

Asimismo, Silvia Tostado ha señalado que la detención de Henry O. el pasado miércoles, día 15, pilló «por sorpresa» a la fundación, ya que no esperaba que el procedimiento «fuese inmediato», porque hay «un proceso judicial abierto de regularización por arraigo o para contraer matrimonio» por parte de Henry O..

Además, la vicepresidenta de Fundación Triángulo ha destacado que no dispone de ningún documento sobre la completa paralización del proceso de extradición, por lo que los solicitará para «poner fin a este proceso».

LA VIDA EN NIGERIA «NO ES UN CAMINO DE ROSAS»

Por su parte, el propio Henry ha explicado que la vida de un gay en Nigeria «no es un camino de rosas», ya que hay «un montón de gente que es gay y no puede vivir la vida que tiene» por lo que pide «respeto», ya que «da igual ser diferentes».

Además, Henry O. ha manifestado que tenía amigos en Nigeria «que han muerto por ser gays», ya que si alguien sabe que eres homosexual, «te sacan de tu casa» a la calle para que te vea «todo el mundo».

El ciudadano nigeriano ha indicado que a algunos amigos gays les «han tirado una rueda de coche ardiendo», han pasado «14 años en la cárcel», o su propia familia desconocía que eran gays, por miedo a represalias.

Así, Henry O. ha explicado que estos amigos «vivían toda su vida escondiéndose de su familia», y otros «han fallecido con su secreto», por lo que ha añadido que «no es felicidad para nadie».

Además, el ciudadano nigeriano ha explicado que durante su estancia en el calabozo sintió «miedo» de que alguien se lo llevase por la noche, y que ahora «teme por la vida de su familia».

Por lo tanto, Henry O., que tiene estudios universitarios de Empresariales y de Arte Dramático, ha destacado que lo único que quiere es «ser feliz» con su pareja y que ojalá la ley de España no le «niegue esa libertad».

Así, Henry O. ha dicho que durante su estancia en Nigeria, en la universidad, ha vivido «con miedo» y «con mentira», por lo que la «única solución» era salir del país, para no «vivir una vida falsa», y también ha destacado que «aunque somos diferentes, todos somos iguales», aunque haya «nacido así».

EN ALCÁNTARA

Henry y su pareja llevan tres años juntos viviendo en la localidad cacereña de Alcántara, que es donde tiene «otra familia», ya que «todo el mundo» le llama por su nombre y le ha tratado y arropado «mucho» y «muy bien».

Henry incluso colabora con la Oficina de Turismo de la localidad cacereña cuando hay alguna visita de turistas ingleses para hacer de traductor. Por su parte, la pareja de Henry O., Carlos Mateos, ha señalado que ambos «están integrados perfectamente en la localidad cacereña y pide «vivir una vida tranquila».

Así, Carlos Mateos ha explicado que se desplazó a Nigeria a por el documento de fe de vida, que garantiza que Henry O. está soltero, para poder casarse aquí en España, pero no se lo dieron porque le pidieron una representación de Henry O.

Por lo tanto, Carlos Mateos ha indicado que «ya se verá en estos seis meses» si podrán conseguir el certificado de penales, ya que hay que volver a empezar a pedir todos los documentos, y ha explicado que la madre del ciudadano nigeriano le dijo a su hijo que no fuese a Nigeria, ya que si iba, «posiblemente» no lo viese más.

«CONTENTOS PERO LIGERAMENTE PREOCUPADOS»

Por su parte, el presidente de la Fundación Triángulo Extremadura, José María Núñez, ha señalado que en la asociación están «contentos pero ligeramente preocupados», y esperan que la noticia no sea «transitoria sino definitiva».

El presidente de la fundación ha manifestado que la forma de funcionar del consulado español en Nigeria «no es ni mínimamente diligente ni respetuosa».

Así, José María Núñez ha indicado que la Fundación Triángulo agradece los apoyos para solucionar la deportación de Henry O. de organizaciones sociales y políticas, y especialmente de la Delegación del Gobierno en Extremadura, la Subdelegación del Gobierno de Cáceres, y a la Delegación del Gobierno en Madrid, ya que la orden de expulsión fue dictada en esa comunidad autónoma.

Además, José María Núñez ha señalado que gracias al trabajo de las delegaciones se ha podido hacer «lo lógico», que es que «no se permitiera la devolución a su país» de Henry, ya que suponía «un riesgo muy importante para su vida».

El presidente de Fundación Triángulo Extremadura ha destacado que «la pena» es que Henry O. no pueda volver a su país, ya que hay un «problema de raíz», y es que en 78 países la homosexualidad es ilegal, y que en ocho todavía está penada con la muerte.

En Nigeria, «sólo por el hecho de hacer visible su forma de ser y de vivir», está condenado a la muerte. Además, la legislación de extranjería de España es «inhumana», por lo que «no se puede permitir» que deporten a personas que «están iniciando una vida» en España.

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