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Según la ordenanza municipal impulsada por anterior equipo de gobierno municipal muchas terrazas de la capital catalana podrían cerrarse los próximos días porque incumplen la normativa del espacio público ahora mismo vigente.

La teniente de alcalde de ecologia, urbanismo y movilidad, Jeannette Sanz, ha calificado de chapuza el acuerdo que resolvió durante la anterior legislatura Xavier Trias. Ahora bien, Sanz ha advertido que resulta inviable su modificación a corto plazo.

El sector del comercio barcelonés ha solicitado la celebración, con carácter de urgencia, de un pleno municipal que avale la suspensión inmediata de los artículos que obligan a reducir o a eliminar hasta 2.200 de las 4.600 terrazas existentes en la capital catalana.

Para los comerciantes es muy cuestionable la aplicación de la norma en tanto en cuanto ni se adecua a la realidad de cada barrio de la ciudad ni se vertebra de acuerdo a un criterio flexible.; al contrario, muestra una rigidez que perjudica los negocios.

Las consecuencias económicas pueden ser peores que las que habían previsto inicialmente. Un 75% de las mesas que están en las calles de Barcelona podrían cerrar a muy corto plazo.