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MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

El cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez Sistach, y el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, han reivindicado el papel de la Iglesia en las grandes ciudades para “humanizarlas” y aseguran que ven en ellas “la presencia de Dios”, por ejemplo, en los ciudadanos que se mueven para ayudar a la gente que es desahuciada, a los niños, mayores o enfermos.

“Dios vive en las ciudades, en las plazas, en las calles, en las familias y hogares. Hay un deseo de justicia, de fraternidad, de ayudar a los que lo necesitan, en toda la cuestión de los desahucios, hay gente que se mueve, hay presencia de Dios”, ha asegurado Sistach este martes, durante la presentación del libro 'La pastoral de las grandes ciudades' (PPC, en castellano, y Claret, en catalán) en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid (APM).

Preguntado por los cambios en las ciudades de Madrid y Barcelona, con las nuevas alcaldesas Ada Colau y Manuela Carmena, Sistach ha defendido la misión de la Iglesia de evangelizar y estar en las periferias, “sea cual sea el régimen político” que haya en la ciudad y alejándose de dar una visión “eclesial política”. En todo caso, ha asegurado que ha saludado y felicitado a Colau aunque aún no se ha reunido con ella.

Por su parte, Carlos Osoro, que se reunió este lunes con la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha precisado que fue un diálogo “muy cordial” pero “no para pedirle nada” en concreto. “Es un saludo entre dos personas con responsabilidades distintas pero que no podemos desentendernos los unos de los otros”, ha matizado.

Para Osoro, estos encuentros son importantes para poner de manifiesto que “Dios está en la ciudad”, también en Madrid donde ha afirmado que le ve “en muchísimos rostros, en el niño que no está suficientemente atendido, en los enfermos que están en los hospitales, en los ancianos que sufren una gran soledad” pero asimismo “en muchísima gente que estando bien va en busca de los demás”.

El arzobispo de Madrid ha citado un texto de Habermas para subrayar que “los ciudadanos secularizados, los que viven en la ciudad, no pueden negar por principio los conceptos religiosos ni pueden negar a los creyentes su derecho a realizar aportaciones en lenguaje religioso a las discusiones públicas”.

Además, Sistach ha añadido que la Iglesia más que pedir a los políticos ofrece su servicio y se ha preguntado “qué sería de Madrid y Barcelona sin las parroquias y sin la presencia de cristianos en el mundo de la pobreza, en los hospitales, las escuelas y la cultura”. “Se notaría”, ha respondido.

NO EXCLUIR A LOS INMIGRANTES

El cardenal de Barcelona también ha recordado la situación que viven los inmigrantes en las grandes ciudades que quedan muchas veces “marginados” con unos “problemas humanos enormes”. Por ello, ha insistido en la necesidad de humanizar las grandes ciudades, algo a lo que contribuye, según ha dicho, el Evangelio, para que no se excluya a estas ni a ninguna persona.

Así se han pronunciado los arzobispos durante la presentación este martes en Madrid del libro 'La pastoral de las grandes ciudades' en el que se recogen las aportaciones realizadas por los participantes en el I Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades que se celebró en Barcelona a finales de 2014 y que concluyó con una audiencia del Papa Francisco en la que planteó los retos de la multiculturalidad, el respeto a la religiosidad del pueblo y el de hacer que los pobres urbanos ocupen el centro de las metrópolis.

En esta línea, el arzobispo de Barcelona ha creado la Fundación Antoni Gaudí para las Grandes Ciudades que pretende dar continuidad al congreso y ayudar a humanizar las grandes urbes a través del estudio de aquellos aspectos de las metrópolis que incluyen en la vida de las personas.