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MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

La Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA) ha espiado los teléfonos móviles y otros aparatos de comunicación de más de una decena de líderes políticos brasileños y cargos financieros, entre los que se encuentra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cuyo teléfono del avión presidencial aparece apuntado en la lista, según ha informado la revista electrónica 'The Intercepted', a partir de los datos secretos revelados por WikiLeaks.

Fantastico, un programa de la cadena brasileña Red Globo, ya informó en 2013 de que el teléfono personal de Rousseff había sido intervenido con éxito por la NSA. Esta revelación generó una crisis bilateral.

Las nuevas revelaciones van más allá de las anteriores y podrían reavivar las tensiones. Además de Rousseff, los nuevos objetivos de la lista de la NSA incluyen también a algunas de las figuras políticas y financieras más importantes de Brasil, como el secretario ejecutivo del Ministerio de Finanzas, Nelson Barbosa; uno de los directivos del Banco Central de Brasil, Luiz Awazu Pereira da Silva; un antiguo jefe de personal del ministro de Finanzas, Luiz Eduardo Melin de Carvalho e Silva; el jefe de Economía y Finanzas del Ministerio de Asuntos Exteriores, Luis Antônio Balduíno Carneiro; el antiguo ministro de Asuntos Exteriores y embajador de Estados Unidos, Luiz Alberto Figueiredo Machado; y el Ministro de Finanzas con el anterior presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.

Después de cada nombre apuntado en la lista, aparecen unos códigos que indican la finalidad de dicha vigilancia y el grupo de analistas de la NSA responsables de la elaboración de tal actividad. Los códigos aparecen debajo de una columna titulada como “TOPI”, en la que se muestran los “Objetivos de Interés Prioritario”.

Varios altos cargos brasileños se han mostrado indignados por estas revelaciones. Gilberto Carvalho, un antiguo jefe de personal de Lula Da Silva y ahora asesor de Rousseff, ha denunciado con dureza el espionaje estadounidense en una entrevista con 'The Intercept'. Ha expresado su “indignación máxima” y cree que se trata de “una violación a la soberanía de los brasileños” que Estado Unidos “no tiene derecho a hacer”. Carvalho ha añadido además, que el hecho de que Brasil “esté intentando reparar su relación con Estados Unidos no reduce de ninguna manera la gravedad de estas nuevas revelaciones”.

Otros brasileños espiados en esta última lista de la NSA son el diplomático y autor André Amado, así como Fernando Meirelles de Azevedo Pimentelu, un responsable del Ministerio de Asuntos Exteriores actualmente en el cargo. Además, la lista incluye también el teléfono de varios objetivos clave junto con sus números de oficina. También aparecen los datos de los embajadores brasileños de París, Berlín y Ginebra.

Rousseff regresó ayer a Brasil tras un viaje a Estados Unidos en el que se ha reunido con el presidente Barack Obama, una visita que había retrasado al menos dos años debido a la indignación de la presidenta ante el espionaje de la NSA en el país latinoamericano.

La NSA no ha respondido aún en torno a este tema. En cuando a la anterior revelación sobre su espionaje en Petrobras, la agencia estadounidense ha insistido en que “el departamento no está involucrado en espionaje económico en ningún campo, incluido el ciber”.