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WASHINGTON, 30 (Reuters/EP)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, se reunen este martes en la Casa Blanca durante una visita destinada a reforzar los lazos económicos y pasar página tras el escándalo de espionaje.

Ambos mandatarios ofrecerán tras su encuentro matutino una rueda de prensa conjunta a las 12.05 hora local (18:05 hora española), según ha informado la Casa Blanca.

La presidenta brasileña originalmente aceptó la invitación de Obama para una visita oficial de Estado en octubre de 2013, pero suspendió ese viaje después de las revelaciones del ex analista de la NSA Edward Snowden que de Washington había espiado a Rousseff y otros ciudadanos de su país.

No hubo ninguna señal de tensión cuando Rousseff llegó a Washington el lunes. Obama la saludó con un abrazo y luego la condujo a su caravana de vehículos para realizar una visita improvisada a un monumento en memoria del líder de los derechos civiles Martin Luther King.

“Esta es la piedra de esperanza”, le dijo Obama, y señaló las citas más famosas de King inscritas en la pared del monumento. Los dos presidentes mantuvieron a continuación una cena de trabajo en la Casa Blanca, en otra señal de que han dejado atrás el escándalo de espionaje.

“Obviamente, reconocemos que la relación entre Estados Unidos y Brasil pasó por un tramo turbulento después de las revelaciones que tuvieron lugar en relación con las actividades de Inteligencia de Estados Unidos hace un par de años”, reconoció Ben Rhodes, asesor adjunto de seguridad nacional de Obama.

“Sin embargo, hemos realizado una revisión muy minuciosa de esas actividades y hemos trabajado duro, junto con el Gobierno de Brasil, para hacer frente a una variedad de problemas, pero más importante, para comenzar un nuevo capítulo en nuestra relación bilateral”, señaló Rhodes a la prensa en una conferencia telefónica antes de la visita.

La visita es particularmente importante para Brasil, que atraviesa un fuerte revés económico, un importante escándalo de corrupción política y un potencial crisis de gobernabilidad. Rousseff quiere atraer más inversión de Estados Unidos a Brasil y financiación para proyectos de infraestructura.

Después de su visita a Washington, ella que se dirigirá a Silicon Valley para reunirse con ejecutivos de Google, Apple y Facebook. En una visita a Nueva York el lunes, Rousseff negó que su campaña haya recibido donaciones ilegales en un escándalo de sobornos supuestamente pagados por empresas de construcción a políticos y ex ejecutivos de la petrolera estatal Petrobras .