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MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha explicado este lunes que el 'leit motiv' de su campaña para las próximas elecciones generales será “más España” y ha respondido a las acusaciones de radicalización que le hace el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ironizando con que no tiene “pinta” de “bolchevique”.

En una entrevisa en Telecinco, recogida por Europa Press, Sánchez también ha defendido la presencia de la enseña nacional en el acto de su proclamación como candidato a la Presidencia del Gobierno. “Es la bandera que me representa”, ha dicho, asegurando que se siente “muy reconocido” con los valores que representa y “nada incómodo”.

El líder de los socialistas ha recalcado que el PSOE es “la centralidad” y ha afirmado que el PP de Mariano Rajoy es un “proyecto político acabado”. De hecho, ha apuntado que le gustaría entenderse con esta formación, “un gran partido necesario en España”, pero ha insistido que no puede hacerlo con “el PP de Rajoy”, sí con uno “renovado, regenerado”.

LOS CAMBIOS EN EL PP, “IRRELEVANTES”

En este sentido, ha criticado los cambios que hizo la semana pasada el presidente del Gobierno en su partido, porque cree que son “irrelevantes” y no van a afectar al “día a día” de los ciudadanos, que lo que necesitan es “un cambio de valores y de proyectos”, que “no puede venir de la mano del PP”.

Además, ha respondido a las acusaciones del jefe del Ejecutivo, que defiende que el PSOE se está radicalizando, pactando con partidos “extremistas”. “Como si me hubiese vuelto un bolchevique… A mis 43 años de edad no tengo pinta de eso”, ha ironizado Sánchez, que ha subrayado que lo que quiere es “que España prospere y cambiar las políticas del país”.

Sánchez ha asegurado que se ve en La Moncloa porque España “necesita un cambio y tiene que liderarlo el PSOE” y ha explicado que, si llega al Gobierno, lo primero que haría sería aprobar un nuevo Estatuto de los trabajadores.

Además, ha asegurado que los socialistas no van a subir los impuestos a la clase media trabajadora, pero sí a los que ahora “escapan” con amnistías fiscales como la aprobada por el Gobierno.