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El tratamiento del VIH comienza a perder eficacia en África por el desarrollo de resistencias

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) e IrsiCaixa demuestra la pérdida de eficacia del tratamiento del VIH en África por culpa del desarrollo de resistencias contra los fármacos disponibles, lo que pone de manifiesto la necesidad de contar con terapias alternativas y herramientas de monitorización para detectar cuanto antes estos fracasos terapéuticos.

En concreto, y según publica este miércoles la revista 'Journal of Antimicrobial Chemotherapy', un trabajo en una región de Mozambique muestra que la terapia antirretroviral ya no es efectiva en uno de cada cuatro pacientes, en el 89 por ciento de los casos porque el virus se ha vuelto resistente a este tratamiento.

Mozambique es actualmente uno de los países con mayor prevalencia de VIH en el mundo, ya que hasta un 11 por ciento de la población de 15 a 49 años es portadora del virus. Además, el estudio se llevó a cabo en una de las regiones con mayor prevalencia, el distrito mozambiqueño de Manhiça, donde el 40 por ciento de la población está infectada por el virus.

A pesar de que el acceso gratuito a los antirretrovirales comenzó en 2004, el trabajo ha demostrado que hasta un 24 por ciento de los pacientes presentan cargas virales elevadas, lo que significa que el virus continúa replicándose a pesar de recibir tratamiento. Y de éstos, un 89 por ciento han desarrollado resistencias a los fármacos antirretrovirales que se utilizan habitualmente.

“Estos datos son preocupantes”, afirma la investigadora de ISGlobal María Rupérez, primera autora del estudio, ya que si el tratamiento que estos pacientes siguen no funciona “sería necesario cambiar a otros tratamientos que son más caros y no siempre están disponibles sobre el terreno”.

El principal problema está en que los virus resistentes se transmitan al resto de la población, lo que podría empeorar la situación y comprometer el control de la epidemia del VIH en África. De hecho, la prevalencia de contagio de VIH resistente a los tratamientos antirretrovirales se ha incrementado recientemente hasta un 5 por ciento en Sudáfrica, Kenia y Zambia, alcanzando el 15 por ciento en Uganda.

LOS RETOS DEL TRATAMIENTO MASIVO

Desde el 2001, la distribución a gran escala de antirretrovirales junto con protocolos simplificados y estandarizados ha permitido tratar a más de 9 millones de personas que viven con el VIH en países en desarrollo, especialmente en el África subsahariana.

Este incremento en el número de personas tratadas es positivo, pero conlleva ciertos retos, según los autores, ya que si no se realiza el seguimiento adecuado algunos pacientes, bien por una falta de adherencia al tratamiento o al desarrollo de resistencias al mismo, no consiguen frenar la replicación del virus.

Al mantener cargas virales elevadas, situación denominada “fracaso virológico”, quedan predispuestos a una acumulación de resistencias y a una rápida progresión de la enfermedad.

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la monitorización virológica para detectar el fracaso a tiempo para cambiar la línea de tratamiento, la realidad es que en muchos centros de salud de países en desarrollo no se realiza tanto por razones técnicas como económicas.

ANÁLISIS PERIÓDICO DE LA CARGA VIRAL

En el área estudiada, el cambio de tratamiento se basa actualmente en criterios clínicos y en el recuento de células T CD4 (las células diana del VIH), cuando lo necesario sería analizar periódicamente la carga viral de los pacientes para detectar lo más pronto posible un incremento de la misma. De hecho, el estudio reveló que la metodología actual no había podido detectar el 75 por ciento de los casos de fracaso del tratamiento estudiados.

La solución, apunta Roger Paredes, investigador senior del estudio, es facilitar también el acceso a un amplio abanico de tratamientos, “el acceso asequible a nuevos test rápidos de monitoreo viral que permitan detectar el fracaso virológico precoz y que se podrían realizar en los mismos centros de salud, tal y como recomienda la OMS.

La distribución a gran escala de test simplificados de carga viral en países en desarrollo sería un paso muy importante no solo para controlar la enfermedad en esos pacientes, sino también para evitar la transmisión de resistencias al resto de la población”.

“Los resultados obtenidos resaltan la importancia de la colaboración entre centros de investigación a la hora de afrontar retos tan importantes como el control del VIH en África”, asegura Bonaventura Clotet, director de IrsiCaixa, que pide seguir “aunando esfuerzos entre instituciones” para encontrar soluciones en un plazo de tiempo más reducido para “salvar millones de vidas”.

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