martes, 29 septiembre 2020 10:33

Existe un retraso de 12 años en el diagnóstico de enfermedad celíaca

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

En España existen alrededor de 500.000 celíacos sin diagnosticar, el motivo es el retraso en el diagnóstico que, actualmente, se estima en unos 12 años, afirma el responsable del Grupo de Nutición y Trastornos Gastroentelológicos de la Sociedad Española de Prediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), el doctor Cristóbal Coronel.

Sólo entre el 10 y el 20 por ciento de los celíacos está diagnosticado, el resto convive con la enfermedad sin saberlo pese a que “el paciente afectado se convierte en un hiperfrecuentador de las consultas pediátricas y es tratado de muchas enfermedades que no tiene”.

La presentación típica, la más fácil de detectar y en la que predominan los trastornos intestinales. Se inicia en niños con edades comprendidas entre 6 y 24 meses, quienes tras un período variable desde la introducción del gluten en la dieta comienzan a presentar un retraso póndero-estatural, incluso con pérdida de peso y estancamiento del crecimiento, diarrea crónica, vómitos y pérdida de apetito.

A la hora de diagnosticar la enfermedad hay que recordar que no existe un patrón común para todos los celíacos, ya que su clínica es muy variada; la formas de presentación de la enfermedad más frecuentes son las denominadas “no clásicas”, que predominan en adultos, pero también aparecen en niños a cualquier edad; mientras que las formas clásicas de la enfermedad suelen aparecer en niños menores de 2 años.

“Se sabe que existe una predisposición hereditaria, puesto que los familiares de primer grado tienen 20 veces más riesgo de sufrirla”, recuerdan. La incidencia de la enfermedad varía entre el 1 y 2 por ciento de la población, una cifra que daría si todos los pacientes estuvieran diagnosticados entre 500.000-900.000 casos en España.

El tratamiento, es la exclusión del gluten de la dieta de manera estricta y de por vida. El problema es que se estima que el gluten forma parte del 80% de los alimentos manufacturados, bien de forma directa bien, como espesante, soporte de aromas y aglutinantes.

Mientras, los productos sin gluten suelen ser escasos y caros. “Productos básicos como el pan quintuplica su precio al pan con harina de trigo. En España, a diferencia de otros países de la Unión Europea, los celíacos no reciben ninguna compensación para la compra de alimentos”, explican .

Por tanto, según recuerdan en la revista 'Pediatría Integral', “ser celíaco supone una gran repercusión en el núcleo familiar, induce cambios de hábitos y costumbres, y según la edad del niño la familia va a cambiar para poder adaptarse a la dieta de un celíaco y dificulta su mantenimiento y control en el tiempo”.