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MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) ha reclamado una acción urgente para atender a cientos de miles de personas que viven bajo la amenaza del hambre en Sudán del Sur, que suma nuevos brotes de violencia a los dramáticos efectos de la crisis política desatada hace año y medio.

Dos millones de personas se vieron forzadas a abandonar sus hogares por el conflicto originado hace 18 meses, que empujó también a un gran número de refugiados a Etiopía, Uganda y Kenia. Ahora, el riesgo continúa y, sólo en las últimas cuatro semanas, más de 100.000 personas se habrían convertido en desplazadas.

El responsable de las operaciones del CICR, Eric Marclay, ha advertido en un comunicado de que “la situación humanitaria se está deteriorando” en un escenario donde hay quien es “desplazado por segunda y tercera vez”.

Marclay, además, ha denunciado que se están cometiendo “ataques directos contra civiles”. “Nuestros equipos médicos realizan cirugías vitales a contrarreloj para hacer frente al gran número de heridos”, ha lamentado este responsable.

EL CICR ha subrayado que “hay una necesidad urgente de que se respete a los civiles”, de forma “incondicional”. Por este motivo, ha instado a las partes directamente implicadas, así como a la comunidad internacional y a las organizaciones de ayuda, a tomar medidas de forma inmediata, toda vez que están en juego “las vidas de cientos de miles de personas”.

En este sentido, Marclay ha apuntado que existen necesidades “desesperadas” de comida, agua potable o atención sanitaria. La situación es especialmente complicada en varias zonas de los estados de Unidad y Alto Nilo, así como en áreas centrales y del norte de Jonglei.

El CICR ha solicitado a los donantes internacionales 22 millones de francos suizos (unos 21 millones de euros) adicionales para hacer frente a las nuevas necesidades, lo que eleva el total de asistencia demandada a los 153 millones de francos (146 millones de euros). Sudán del Sur es actualmente el segundo mayor escenario de operaciones para la organización, sólo por detrás de Siria.