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MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

El Congreso y el Senado están estudiando cómo sacar partido a los casi 200 millones de remanente de tesorería que han acumulado en los últimos años y barajan invertir una parte en mejoras tecnológicas y otra, en productos bancarios que permitan sacar rendimiento financiero al dinero, según han explicado a Europa Press fuentes parlamentarias.

Las dos Cámaras aprobaron este martes la liquidación de sus respectivos presupuestos de 2014 así como la del presupuesto de Cortes Generales, que ambas comparten. Conforme a esa liquidación, el Congreso dispone de algo más de 90 millones de euros de remanente, el Senado acumula otros 44,5 millones a fecha 5 de diciembre, y las Cortes Generales suman otros 64 millones.

Se trata de un dinero presupuestado pero que no se ha llegado a gastar, un 'sobrante' que ha crecido con los años y que las Cámaras quieren ahora dar salida, aunque no se ha decidido en qué.

De hecho, las fuentes consultadas aseguran que es probable que la propuesta que se ha empezado a estudiar pase sin aprobar a las Mesas de Congreso y Senado de la próxima legislatura y que sean ellas las que decidan, ya que faltan pocos meses para que se disuelva el Parlamento y está el verano por medio.

UN DINERO POCO REMUNERADO

Actualmente los remanentes se van metiendo en las cuentas corrientes que tienen abiertas las dos instituciones y en ocasiones se han utilizado para inversiones no previstas, pero sus órganos de gobierno creen que podrían sacar un mejor rendimiento financiero a esas cantidades, que ya suman cerca de 200 millones.

Precisamente en las próximas semanas la Mesa del Congreso deberá convocar un concurso para determinar en qué banco mete esos remanentes, habida cuenta de que la concesión vigente con la entidad financiera adjudicataria finaliza el próximo mes de octubre. También el Senado deberá sacar a concurso esta iniciativa para buscar el banco que le dé más rendimiento por su dinero.

En ambos casos el objetivo es combinar seguridad y rentabilidad, es decir, no van a invertir en fondos que impliquen riesgo porque ese trata de dinero público pero quieren que esas cantidades den mayores intereses que en la actualidad.

Por ejemplo, las cuentas del Congreso generaron en 2014 un total de 84.404 euros de intereses, mientras que los ingresos generados en el fondo de remanentes del Senado el pasado ejercicio, ascendieron a 223.261,74 euros en concepto de intereses devengados por la correspondiente cuenta bancaria del fondo.

El procedimiento para la concesión de esos contratos financieros no serán concursos ordinario sino de los denominados “negociados con publicidad”, al tratarse los aspirantes de entidades financieras en lugar de otro tipo de empresas.

Pero además, las dos Cámaras quieren aprovechar también esos remanentes en su propio beneficio. Así, después de una legislatura en la que se han afrontado fundamentalmente obras físicas, explican las mismas fuentes, las dos instituciones estudian invertir en mejoras tecnológicas: renovación de equipos informáticos, refuerzo de las páginas web, mejorar la seguridad y otros aspectos que varios departamentos de las Cortes han reclamado en los últimos años.