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MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

Destacados científicos de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, y la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, han identificado una posible clave para prevenir cánceres secundarios en pacientes con cáncer de mama, después de descubrir una enzima que aumenta la propagación de la enfermedad.

El cáncer secundario de mama (metástasis) es la principal causa de las 12.000 muertes que se producen por cáncer de mama en Reino Unido cada año. El lugar más frecuente al que se propaga la enfermedad es al hueso, que sucede en alrededor del 85 por ciento de los pacientes con cáncer de mama secundario.

La nueva investigación, realizada en el Instituto de Investigación del Cáncer, de Londres, Reino Unido, detectó que la enzima lisil oxidasa (LOX) liberada del tumor primario provoca agujeros en el hueso y prepara el hueso para la futura llegada de las células cancerosas.

Los resultados sugieren que la identificación de LOX en pacientes con cáncer de mama negativo para receptores de estrógeno (ER negativos) en estadío temprano podría permitir a los médicos bloquear la actividad de la enzima, prevenir el daño del hueso y evitar la propagación de las células tumorales al hueso (metástasis), deteniendo la progresión de la enfermedad.

Los científicos también demostraron que el tratamiento con bifosfonato, una clase existente de fármacos que evitan la pérdida de masa ósea y ya se utilizan para tratar enfermedades como la osteoporosis, fue capaz de prevenir los cambios en el hueso y la propagación de la enfermedad en ratones.

Este trabajo, codirigido por Alison Gartland, del Departamento de Metabolismo Humano de la Universidad de Sheffield, podría conducir a un mejor pronóstico para los pacientes con cáncer en el largo plazo. “Éste es un avance importante en la lucha contra la metástasis del cáncer de mama y estos hallazgos podrían llevar a nuevos tratamientos para detener los tumores de mama secundarios que crecen en el hueso, aumentando las posibilidades de supervivencia de miles de pacientes”, augura Gartland.

“Estamos muy entusiasmados con nuestros resultados que muestran que los tumores de cáncer de mama envían señales para destruir el hueso antes de que las células cancerosas lleguen allí con el fin de preparar el hueso para la llegada de las células cancerosas”, agrega.

“El siguiente paso es averiguar exactamente cómo LOX secretada por el tumor interactúa con las células óseas para poder desarrollar nuevos medicamentos para detener la formación de la lesiones óseas y la metástasis del cáncer. Esto también podría tener implicaciones en la forma en que tratamos otras enfermedades de los huesos también”, plantea.

La exjefa de Equipo de Biología del Cáncer del Instituto de Investigación del Cáncer, de Londres, Reino Unido, Janine Erler, que ahora es profesora asociada en el Centro de Investigación e Innovación Biotecnología (BRIC, por sus siglas en inglés) en la Universidad de Copenhague, señala: “Una vez que el cáncer se disemina hasta el hueso es muy difícil de tratar. Nuestra investigación ha arrojado luz sobre la vía por la que las células del cáncer de mama preparan el hueso para que esté listo para su llegada”.

“Si fuéramos capaces de bloquear este proceso y traducir nuestro trabajo a la clínica, podríamos parar las huellas del cáncer de mama extendiendo así la vida de los pacientes”, agrega Erler. La investigación, financiada por la Campaña de Cáncer de Mama, 'Cancer Research UK', Fundación Novo Nordisk, la Sociedad Danesa del Cáncer, la Fundación Lundbeck, y las dos universidades, se publica este miércoles en la revista 'Nature'.