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MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

La cabeza de lista del PP de Madrid a la Comunidad y ganadora de las elecciones autonómicas, Cristina Cifuentes, ha explicado este lunes que quiere que el PP sea el que presida la Mesa de la Asamblea de Madrid porque es el partido mayoritario, si bien ha indicado que es un tema que está tratando con el resto de partidos y que hasta el miércoles no estarán en condiciones de saber la composición de la misma.

Así lo ha señalado Cifuentes en una breve convocatoria de prensa convocada después de que a lo largo del día se haya reunido con el líder de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, y con el cabeza de lista de Podemos de la Comunidad, José Manuel López. En ambos encuentros, Cifuentes ha aclarado que se han tratado cuestiones técnicas.

De hecho, Cifuentes ha explicado que no se ha abordado posibles pactos de cara a la investidura porque la constitución de la Asamblea y de la mesa es el “primer paso previo a ninguna otra actuación”. Y en este sentido, también es “previo” a una “hipotética formación en un futuro de un gobierno”, ha añadido.

Así, ha explicado que a ambos candidatos le ha trasladado la importancia de que “todos los grupos estuvieran representados en la mesa”, incluso en el caso de Ciudadanos, “que por una cuestión de aritmética en principio no tendría representante”. “Somos partidarios de que lo tengan”, ha apuntado, recordando que ya en la anterior legislatura pasó con otro partido, en referencia a UPyD.

En este punto, ha expresado su deseo de que el PP sea el que presida la Mesa dado que es el partido mayoritario y es “lógico” que tengan esa pretensión. “Nos gustaría poder presidir porque somos el grupo mayoritario pero tenemos que estar también a lo que decidan el resto de los grupos”, ha dicho.

De hecho, están “a expensas de que mañana y pasado mañana” Ciudadanos se reúna con el PSOE y Podemos y entre sí. Por eso, ha dicho, el miércoles estarán “en condiciones de saber cómo va a ser la composición de la mesa”.

Cifuentes ha explicado que las reuniones han ido “bien”, han sido “muy cordiales y en términos agradables, como tiene que ser más allá de la discrepancia política”, puesto que la relación “tiene que ser fluida y cordial”.