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MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

Los acuerdos alcanzados entre la Unión Europea (UE) y las cuatro principales empresas tabacaleras transnacionales para acabar con el contrabando de cigarrillos y recuperar los ingresos fiscales perdidos no están cumpliendo con sus objetivos acordados, concluye un estudio publicado en la edición digital de la revista 'Tobacco Control'. Según los autores, están llenos de lagunas, que las empresas tabacaleras pueden explotar fácilmente y deben ser abandonados, antes del Día Mundial del Tabaco a finales de este mes.

Los acuerdos fueron diseñados entre 2004 y 2010 con Philip Morris (PM), incluyendo Philip Morris International (PMI), Japan Tobacco International (JTI), British American Tobacco (BAT) e Imperial Tobacco Limited (ITL), a raíz de nuevas pruebas de la participación directa e indirecta de la industria del tabaco en actividades de contrabando y el litigio posterior.

Los acuerdos liberaban a estas empresas de cualquier demanda civil en relación con las actividades de contrabando anteriores y, en el caso de Philip Morris y JTI, se establecieron a cambio de abandonar los procedimientos legales en su contra. La intención era acabar con el comercio ilegal de cigarrillos en toda Europa, al exigir a las cuatro empresas que aseguren su cadena de suministro a través de la comercialización y el seguimiento/el rastreo de actividades y haciendo dos tipos de pago a la Comisión Europea y los Estados miembros de la UE.

Estos pagos comprendían una suma anual fija a partir de 2004 hasta 2030, que van desde 200 millones a 1000 millones de dólares; y 'pagos de decomisos' equivalentes al cien por cien de los impuestos evadidos por incautaciones anteriores de cantidades de 50.000 cigarrillos en una captura, aumentando un 500 por ciento si el total de las incautaciones anuales superan los 150-450 millones de cigarrillos.

Para saber cómo estaban funcionando los acuerdos, los investigadores analizaron los documentos para 2004-12 no disponibles públicamente, pero obtenidos conforme a la legislación de la UE. Estos mostraron que se habían pagado unos 70 millones de euros durante este periodo por tres de las cuatro empresas transnacionales, PMI, JTI y DIT.

En 2012, estas empresas pagaron 4,1 millones de euros, el equivalente a 20 millones de cigarrillos incautados. Pero esto es una parte muy pequeña (0,5 por ciento) de los 3.800 millones de cigarrillos incautados en la UE ese año, según los investigadores.

La Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF, por sus siglas en inglés) estima que el contrabando de cigarrillos hace perder a la UE 10.000 millones de euros cada año, por lo que el promedio total anual para los pagos de incautación de 8,3 millones de euros hecho por tres de las empresas representa sólo el 0,08 por ciento de estas pérdidas, dicen los investigadores.

Estos expertos sugieren que hay dos razones principales por las que estos pagos son tan pequeños: sólo se contabilizan para su pago incautaciones de grandes cantidades y, desde que se alcanzaron los acuerdos, el tamaño medio de los envíos se ha reducido; y en segundo lugar, los pagos sólo se aplican a productos genuinos, no falsificados, de forma que como los funcionarios de aduanas confían en la industria para determinar el estado de las incautaciones no están sujetas a una verificación independiente.

Desde la implementación del primer acuerdo hasta el año 2013, la industria tabacalera ha afirmado que la mayoría (78 por ciento) de las incautaciones eran falsificaciones, pero estas cifras son varias magnitudes superiores a las estimaciones de la industria para la prevalencia de cigarrillos falsificados, según los investigadores.

Estos expertos llegan a la conclusión de que los acuerdos sólo han servido para los intereses de la industria y poner en peligro los avances en el control del tabaco. “Los pagos de incautación son ínfimos y son un elemento de disuasión totalmente inadecuado para la participación [de las empresas tabacaleras transnacionales] en el comercio ilícito -escriben–. Los acuerdos contienen demasiadas lagunas”.

La evidencia sugiere que las empresas están fallando a la hora de asegurar sus cadenas de suministro y “al permitir a la industria la promoción de los acuerdos como un modelo eficaz de colaboración, también están amenazando el control del tabaco a nivel internacional”, insisten los investigadores.

El acuerdo con PMI se está renegociando actualmente, pero los investigadores señalan: “Nuestra evidencia sugiere que la UE no debe extender su acuerdo y, si es legalmente posible, debe rescindir los acuerdos con las otras tres compañías de tabaco”.