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MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

Investigadores, dirigidos por Graham Collingridge, recientemente reclutado de Bristol (Reino Unido) a la Universidad de Toronto, Canadá, han encontrado que las moléculas que están fuertemente asociadas con la enfermedad de Alzheimer son actores importantes en un proceso llamado depresión a largo plazo (LTD, por sus siglas en inglés). La LTD es un proceso a través del cual la fuerza de la sinapsis, las conexiones entre las neuronas, se reduce de forma selectiva.

La investigación reciente de Collingridge sugiere que la regulación inadecuada de la LTD podría causar la degeneración de las conexiones entre las neuronas, que es una característica fundamental de la enfermedad de Alzheimer y otras patologías neurodegenerativas. El Alzheimer es la forma más común de demencia, con más de 44 millones de personas afectadas en todo el mundo, y que se caracteriza por la pérdida de neuronas y la presencia de ovillos anormales y placas en el cerebro.

“Recientemente, hemos encontrado que tau tiene un papel fisiológico fundamental en el proceso de LTD –relata Collingdridge–. Agregados de tau forman los ovillos distintivos de la enfermedad de Alzheimer y sirven como el mejor marcador de la progresión de la enfermedad”.

“Nuestro hallazgo de que tau tiene una función normal en las sinapsis agrega un peso considerable al argumento de que el Alzheimer se desencadena por una mala regulación de un mecanismo sináptico normal. También hemos identificado recientemente una novedosa y muy rápida acción sináptica de Beta-amiloide, un fragmento de proteína que forma las placas seniles y está fuertemente implicada en la etiología de la enfermedad de Alzheimer”, destaca.

El aprendizaje y la memoria implican modificaciones en la distribución y la fuerza de las sinapsis, que son los puntos de conexión entre neuronas. Las dos formas más estudiadas de esta modificación son la potenciación a largo plazo, que es un fortalecimiento de la sinapsis por un aumento en la transmisión de señales a través de una sinapsis, y la depresión a largo plazo, que es un debilitamiento de la sinapsis. Estas alteraciones, también llamada plasticidad sináptica, son un importante proceso utilizado para el almacenamiento de información en el cerebro y la médula espinal.

Durante la última década, los científicos se han dado cuenta que la plasticidad sináptica anormal puede estar en el corazón de muchos trastornos cerebrales. La investigación de Collingridge, que se centra en una región del cerebro llamada hipocampo, que es importante para el almacenamiento de la memoria, ayuda a identificar los jugadores clave en LTD. Una vez identificados, estos se convierten en potenciales dianas terapéuticas, de forma que se podrían diseñar nuevos fármacos específicamente para activar o inhibirlos.

“En los últimos años, nosotros y otros hemos identificado muchas de las moléculas implicadas en LTD. Potencialmente, dirigirse a ellas podría proporcionar nuevos enfoques para el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer y otras patologías neurodegenerativas”, afirma Collingdridge.

El Alzheimer es una enfermedad incurable y crónica y los tratamientos actuales sólo proporcionan mejoras modestas de los síntomas y no funcionan para todos los pacientes. Una mejor comprensión del proceso que afecta el cerebro dará lugar a la identificación de nuevas dianas de medicamentos y potencialmente, cambiará las terapias preventeivas o los tratamientos.