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MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado de que la milicia islamista Boko Haram ha utilizado a mujeres y niñas en gran parte de los ataques suicidas perpetrados en el último año en el noreste del país, lo que añade un nuevo desafío para una población especialmente vulnerable.

En 2014, se registraron 26 ataques suicidas en el noreste del país africano. Sólo en los primeros cinco meses de 2015, la cifra es ya de 27 y, en tres cuartas partes de ellos, han estado involucrados directamente mujeres o menores de edad, según los informes recopilados por UNICEF.

Desde julio del año pasado, Boko Haram ha utilizado a menores de entre 7 y 17 años en nueve ataques suicidas, todos ellos perpetrados por niñas. Las estimaciones se basan principalmente en relatos de testigos, ya que la identidad y las edades exactas no han podido ser verificadas oficialmente.

El representante de la agencia en Nigeria, Jean Gough, ha subrayado que los niños “son utilizados intencionalmente por los adultos de la manera más horrible”, lo que les convierte en “víctimas” y no en “perpetradores” de la violencia terrorista.

VULNERABILIDAD

UNICEF teme que la creciente utilización de menores pueda hacer que éstos sean percibidos como amenaza, lo que pondría a este colectivo en riesgo de represalias e impediría su integración social. En este sentido, la organización calcula que 743.000 niños han abandonado sus hogares en los tres estados más afectados y el número de no acompañados podría ascender a 10.000.

“Muchos niños han sido separados de sus familias cuando huyeron de la violencia, sin nadie que cuide de ellos”, ha denunciado Gough. “Sin la protección de sus familias, estos niños tienen mayor riesgo de explotación por parte de los adultos y esto puede dar lugar a su participación en actividades delictivas o con grupos armados”, ha añadido.

UNICEF trabaja junto a socios y autoridades para hacer frente a esta vulnerabilidad, identificando a los niños que no tienen familia. Asimismo, más de 35.000 menores han recibido apoyo psicosocial para hacer frente al sufrimiento derivado del conflicto.

La ONU confía en que el presidente electo de Nigeria, Muhamadu Buhari, que tomará posesión del cargo esta semana, haga de la atención a los niños afectados por la violencia yihadista una de las prioridades de su mandato.